Archivo Abril, 2012

HOMENAJES Y CONJUROS

Viernes, Abril 27, 2012

.

Por Mario Méndez

 

El domingo 29 ALIJA homenajeará, en la Feria del Libro, a Gustavo Roldán y Eduardo Dayán, dos grandes autores de literatura infantil que nos dejaron hace un tiempo. Desgraciadamente, ALIJA tuvo que improvisar un nuevo, muy inesperado, homenaje póstumo. Sumó a esa jornada al amigo Carlos Schlaen, escritor e ilustrador que, como seguramente los lectores de este blog saben, nos dejó la semana pasada. Yo no quería volver a escribir sobre Carlos, porque ya lo hice y porque me sigue doliendo. Y en realidad prácticamente no lo hice: me limité, como verán, a contextualizar dos mails que me llegaron, y que pedí autorización para compartir, como un comienzo de este homenaje.

El primero de ellos lo escribió Daniel Lopes, encargado todo terreno de la editorial Crecer Creando. Daniel nos lo dirigió a Ángeles Durini, Jorge Grubissich, Franco Vaccarini y a mí, en nuestra condición de amigos de Carlos. Y apenas lo leí, y me repuse de su lectura, tuve que pedirle permiso para publicarlo.

Esto nos escribió Daniel:

“Hola,

Ayer se inauguró la feria. Ayer, a las seis de la tarde, empezó a entrar la gente. Así dijo uno y yo me quedé pensando entonces qué éramos todos aquellos que estábamos ahí desde el martes. (El lunes, en mi caso).

No importa, quiero decir, ayer se terminaron las jornadas de profesionales, ese otro tumulto de palabras y caras que van y vienen.

A las diez de la noche me senté frente a la computadora de la caja del stand y saqué un reporte de ventas.

No es mucho lo que se vende en las jornadas, pero algo se vende.

Ingresé al programa,  emití el reporte de ventas y empezó al girar el relojito de arena. Como digo, no se vende mucho, pero igual el sistema se toma su tiempo que, en verdad, si uno lo piensa un poco, no deja de ser nuestro. No sabía –no sé- por qué tardaba tanto. Misterios de la informática que uno tiene la saludable precaución de ignorar. La cosa es que, desde algún stand cercano, empezaron a llegarme los acordes iniciales de La Marsellesa. Un instante después resultó que no era el himno sino una canción de Los Beatles.

Y apareció el reporte de ventas.

Y veo que el primer libro en venderse es El tercer conjuro, de su amigo Carlos.

“Love, love, love”, repetía la canción.

 

La verdad es que hay –debe haber, seguramente- una explicación racional, digamos tranquilizadora, con la que defenderse de estas otras ignorancias. De hecho, la hay y duele saberlo.

Yo no creo en ciertas cosas y en otras necesito creer y a veces no puedo. O no me alcanza. Señales, misterios, casualidades, cosas así. De las que estamos hechos.

Pensé, una vez más, en ustedes, sus amigos, a los que tengo la suerte de conocer.

Hace un tiempo me tocó despedir a un amigo, un amigo querido. (Será por eso que me conmueve tan especialmente lo que les pasó a ustedes con Carlos) Y empecé a descubrir que había un montón canciones que estaban escritas para nosotros. Porque a veces uno se cree que las canciones están hechas para otros.

Leía ese reporte y escuchaba “Love, love, love”

Y hacía como que miraba para otro lado.

Y encima esta mañana, en la radio, a propósito de unas elecciones en Francia, otra vez La Marsellesa de fondo, mientras el tipo hablaba de política.

Jornadas de profesionales, edición de libros, novedades, gestiones comerciales, política internacional: La verdad que uno tiene con qué distraerse, ¿no?

Uno de esos tipos que cantaba “Love, love, love” dijo alguna vez algo así como que la vida es eso que nos pasa mientras hacemos planes.

Yo no planeaba decirles esto.

De veras.

En el fondo, no planeaba tener la necesidad de decirles esto.

Ojala nunca hubiese sucedido.

Les mando un abrazo a todos.

Daniel”

 

Los tres nos emocionamos con este mail, los tres lo contestamos, pero otra vez tuve que pedir permiso, esta vez a Jorge Grubissich, para contextualizar su respuesta breve, y publicarla. Jorge edita conmigo los libros de la editorial Amauta. Juntos editamos Un medallón para Osiris que tenía, como toda la colección, el nuevo diseño y el logo que  Carlos nos había regalado.

Esto contestó Jorge:

 

“Sé que de conjuros vamos a echar mano siempre, para poder continuar. Estando en el stand me costaba no ver el libro de Carlos y pensar que no pudimos, por culpa de un defecto en el plastificado, darle los suyos. Qué apuro había, si teníamos todo el tiempo del mundo. Si teníamos muchas cosas que compartir, a cada rato. Si era uno de los nuestros y más: tan parecido al que deseábamos ser cuando tuviésemos sus jóvenes 65…

Recién la semana próxima llevaré los ejemplares que me pidieron los distribuidores. Muchos de los que los reciban, de los que los miren o los compren, incluso en esta Feria, no sabrán que él ya no está. Será un conjuro seguir como si nada hubiera sucedido.
Pero lo que sé que no podremos conjurar, aunque lo intentemos, aunque pase el tiempo, será el desconsuelo”.

 

Daniel, Jorge, Franco, Ángeles, y muchos amigos más acompañaremos el Homenaje del domingo 29. Ese día trataremos de conjurar el desconsuelo con la alegría y el orgullo de haber sido sus amigos. Y con los mejores recuerdos.

 

4º Encuentro de la Capacitación para Auxiliares de Bibliotecas Comunitarias

Viernes, Abril 27, 2012

 

El pasado 11 de abril se realizó el 4º Encuentro de la Capacitación para Auxiliares de Bibliotecas Comunitarias en la Biblioteca Nacional de Maestros. Allí se presentó a los alumnos el Programa BERA y el Programa Aguapey: técnica digital de catalogación para las bibliotecas escolares. Libro de arena publica fotos de esta exposición que estuvo a cargo de la Lic. Graciela Perrone, Directora de la BNM, y el Lic. Gabriel Graves.

 


LA IMPORTANCIA DE LEER Y HACER LEER

Jueves, Abril 26, 2012

.

Si bien es cierto que reflexionar sobre las prácticas relacionadas con la lectura y su promoción son tarea continua de quienes participan de ámbitos específicos creados para la enseñanza y difusión de la cultura escrita como la escuela o la biblioteca, no menos imprescindible es el desarrollo de estrategias específicas dirigidas a extender el compromiso hacia la comunidad entera en búsqueda de objetivos tales como el acceso a la información, la consolidación del vínculo con dispositivos como el libro u otros materiales impresos. Libro de arena presenta un artículo que indaga sobre estos y otros aspectos de leer.

 


Por Alvar Torales

 

Leer es una necesidad personal, educativa y social que puede ser culturalmente “contagiada” y formada si se suma la energía de muchos lectores y agentes pro-lectura y se coordina a través de las bibliotecas comunitarias.

En este sentido, debemos tener en cuenta la utilización de la biblioteca comunitaria como recurso articulador del proyecto, la formación de “clubes de lectores”, la implicación de los distintos sectores de la comunidad en las propuestas con el fin de contribuir a crear un ambiente lector, la celebración de jornadas de animación y la difusión de las experiencias a otros contextos como iniciativa movilizadora, debemos implicar a todos los posibles agentes y lectores potenciales que entre otras cosas incluiría las siguientes dimensiones:

a)      todos los ámbitos: familiares, educativos (donde haya apoyo escolar o educación no formal) y entornos de la comunidad

b)      todas las edades: infantil, juvenil, adultos y tercera edad.

c)      los diferentes espacios públicos del barrio, incluida la calle.

Para poder dar respuesta al interés por la lectura resulta insoslayable indagar sobre algunas cuestiones centrales que nos guíen en la comprensión de los factores involucrados en el proceso de promoción. A saber: ¿por qué leer? ¿qué guía la lectura? ¿el rechazo, la obligación, la indiferencia, la necesidad o el placer?; ¿cuándo leer? ¿cómo administrar tiempo y momentos adecuados para la lectura?; ¿dónde leer? ¿cuál es la importancia de la biblioteca, del acceso al préstamos del material bibliográfico?; ¿qué leer? ¿diarios, publicaciones periódicas, libros, artículos? ¿qué aspectos paratextuales de las distintas escrituras? Intentar llevar información sobre obras indicadas o recomendadas para diversos lectores resulta un asunto crucial a la hora de satisfacer una demanda por parte del público. Por este motivo, instalar la consigna “Hay libros para todos” no es suficiente en sí misma y debe estar siempre acompañada de un plan o proyecto que ha de ser vehiculizado a través de estrategias concretas, entre las que se pueden mencionar ciertas acciones primordiales como:

1)      Elaborar listados de libros por núcleos de interés y ofrecerlos por medio de carteleras u otros dispositivos.

2)      Detectar los libros más leídos e invitar, en lo posible, a sus autores para realizar actividades en relación con su escritura.

3)      Hacer eventos específicos como “semanas del libro itinerante” en colegios del barrio o en otros establecimientos públicos o privados.

4)      Realizar un “súper libro”, de ejemplos únicos, con la selección de libros realizada por lectores y sugerida por referentes. Puede ser ilustrado.

5)      Hacer presente hasta convertir en algo cotidiano, no ocasional, el hecho de hablar de libros y conocimiento cuando se trata de cualquier ámbito de interés común.

6)      Poner “buzones de intercambio” con recomendaciones de libros leídos, en y fuera de la biblioteca

7)      Promover clubes de lectura y debate. Fomentar las tertulias que trabajen sobre distintas épocas, temas, geografías, etc.

8)      Fomentar la lectura en familia induciendo a los mayores a contar, a relatar a los pequeños como vínculo que retroalimenta positivamente la práctica lectora. Para ello resulta propicia la elaboración de cuadernos de recomendaciones y actividades relacionadas con técnicas de narración oral.

Todas estas acciones y recursos contribuyen a difundir e instalar la importancia de la lectura en todos los órdenes y deben ser tenidas en cuenta como parte de los interrogantes que inquieten a los actores relacionados con la educación formal y no formal, con las bibliotecas y otros ámbitos de acción cultural que requieren de la lectura como parte integrante de sus desarrollos.

LA AVENTURA DE JONATHAN

Jueves, Abril 26, 2012

.

Por Jonathan Hemman*

 

De chico leía las sagas de Harry Potter, Los tres del misterio y clásicas historias de terror para adolescentes. Pero hace poco comencé con lecturas un poco más profundas y quizás más acorde a mi edad, es decir arranqué a leer autores para adultos y clásicos. El primero que elegí fue Adolfo Bioy Casares y una novela corta que estaba en la biblioteca de mi abuelo: La aventura de un fotógrafo en La Plata. A decir verdad me maravilló la historia y la manera en que el autor la narra.

Todo comienza con la llegada del fotógrafo Nicolasito Almanza a la capital de Buenos Aires con el propósito de fotografiar los monumentos y lugares históricos. Allí conoce a la familia Lombardo compuesta por el Señor Lombardo, y sus tres hijas (dos de ellas adultas y bellas, y la otra de 4 ó 5 años). Con ambas muchachas mantiene un romance y a pesar de las reiteradas advertencias de sus conocidos mantiene un vínculo con la familia cada vez más estrecho. Además de este tema general del relato el texto es interesante porque permite leer de soslayo una relación con otro tema que se presenta evocando el tiempo en que se sitúa la acción, que es el del régimen militar de la última dictadura. En el prólogo de la edición de 2005 el autor reconoce que es probable que haya aludido al tema de los desaparecidos durante la novela y afirma: “No creo que uno pueda soñar una pesadilla tan terrible y no seguir escribiéndola al despertar”.

 

  La aventura de un fotógrafo en La Plata

 Adolfo Bioy Casares

 Buenos Aires, La Nación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*Jonathan Hemman tiene 22 años. Estudia publicidad en la Universidad de Palermo y por el trabajo de su padre vivió en varios países durante su adolescencia, pero afirma que no hay mejor lugar para leer que los bares de Buenos Aires.

AGENDA SEMANAL DE ACTIVIDADES LITERARIAS

Miércoles, Abril 25, 2012

.

 

 

 

 

 

Jueves 26

 

Presentación de los libros de Carlos Martian. Odas peregrinas y Para pulgapulgarcitos y golondríngolondrinas (libro de las preguntas sin fin)

El panel de presentación estará integrado por Loida Abrodos, Jorge Murno y Miguel Ángel Materazzi.

A las 18:30 hs.

Sala Augusto Raúl Cortazar

Biblioteca Nacional, (Agüero 2502).

 

Cine: Proyección del film Sector 7

A las 20 hs

Sala Batato Barea

Centro Cultural Rojas, (Av. Corrientes 2038).

Entrada gratuita

 

 

Viernes 27

 

Cine: Proyección del fim: Gantz II..

A las 20 hs

Sala Batato Barea

Centro Cultural Rojas, (Av. Corrientes 2038).

Entrada gratuita

 

 

Sábado 28

 

Visita: El Gliptodonte. Una intervención literaria y teatral al edificio de la Biblioteca Nacional

La Biblioteca Nacional contiene tantos relatos como libros habitan en sus entrañas. Muchos. Tantos que exceden las estanterías, se desbordan por los pasillos y ruedan por los jardines.

El Gliptodonte. La propuesta es realizar una visita original por la Biblioteca Nacional, a transitar por su mítico espacio desenredando estas historias.

A las 17 hs.

Hall de ingreso

Biblioteca Nacional, (Agüero 2502).

 

Conferencia: Historia y teoría teatral “Historia del teatro argentino: el período industrial 1910-1930″.

A las 19.15 hs

Sala Sosa Pujato

Centro Cultural Rojas, (Av. Corrientes 2038).

Entrada gratuita

 

 

Domingo 29

 

Concierto: Lulú y las guitarras saavedrinas

Rememorando la época de oro del tango, Lulú encarna los clásicos del género al mejor estilo de Tita Merello, reviviendo las historias de arrabal y malevaje. En esta oportunidad la acompañan excelsos guitarristas.

A las 17 hs.

Auditorio Jorge Luis Borges

Biblioteca Nacional, (Agüero 2502).

 

 

Convocatorias

 

XXI Concurso Internacional de Cuentos “Valentín Andrés”

La Asociación Cultural “Valentín Andrés”, de Grau/Grado (Principado de Asturias. España), con el patrocinio del Ilmo. Ayuntamiento de Grado, Cajastur, Consejería de Cultura y Turismo del Principado de Asturias y la Asociación Siempre Grado convoca el XXI Concurso Internacional de Cuentos “Valentín Andrés”

Cierre: 5 de mayo

Bases y condiciones: aquí

 

Jitanjáfora invita a  participar del 3° Concurso de cuento y poesía para niñosComo si la risa pudiera molestar (destinado a personas mayores de 18 años).

 Ver bases

 

 

UN CARPENTIER FICCIONAL

Martes, Abril 24, 2012

.

El autor de El siglo de las luces, el escritor cubano Alejo Carpentier, es recordado en el aniversario de su muerte por Libro de arena con una breve reseña biográfica y un fragmento de su relato fantástico “Semejante a la noche”, curiosa incursión en el universo puramente ficcional.

 

Alejo Carpentier nació en La Habana en 1904. El barroco es el signo de su escritura; testimonio de ello es la novela El siglo de las luces, de 1962, que narra la historia de un personaje llamado Víctor Hugues quien llevó a la isla de Guadalupe la ideología de los revolucionarios franceses y también la guillotina, y explora la saturación de distintos niveles narrativos por la escritura. Su vocación sigue la línea de la novela histórica y del gusto por el detalle para la búsqueda de la representación de una totalidad en la que se diluyte lo individual y que representa un cosmos complejo. Sin embargo, el género del realismo mágico le debe la definición de lo “real maravilloso” que expuso en el prólogo a El reino de este mundo, en 1949.

Entre sus obras más destacadas cuentan: una compilación de cuentos titulada Viaje a la semilla, de 1944, Los pasos perdidos (1953), Concierto barroco (1974), luego La consagración de la primavera (1978), El arpa y la sombra (1979). Murió en París en 1980.

 

 

Y caminaba, semejante a la noche
Ilíada, Canto I

El mar empezaba a verdecer entre los promontorios todavía en sombras, cuando la caracola del vigía anunció las cincuenta naves negras que nos enviaba el rey Agamemnón. Al oír la señal, los que esperaban desde hacía tantos días sobre las boñigas de las eras, empezaron a bajar el trigo hacia la playa donde ya preparábamos los rodillos que servirían para subir las embarcaciones hasta las murallas de la  fortaleza. Cuando las quillas tocaron la arena, hubo algunas riñas con los timoneles, pues tanto se había dicho a los micenianos que carecíamos de toda inteligencia para las faenas marítimas, que trataron de alejarnos con sus pértigas. Además,  la playa se había llenado de niños que se metían entre las piernas de los soldados, entorpecían las maniobras, y se trepaban a las bordas para robar nueces de bajo los banquillos de los remeros. Las olas claras del alba se rompían entre gritos, insultos y agarradas a puñetazos, sin que los notables pudieran pronunciar sus palabras de bienvenida, en medio de la barahúnda. Como yo había esperado algo más solemne, más festivo, de nuestro encuentro con los que venían a buscarnos para la guerra, me retiré, algo decepcionado, hacia la higuera en cuya rama gruesa gustaba de montarme, apretando un poco las rodillas sobre la madera, porque tenía un no sé qué de flancos de mujer.

A medida que las naves eran sacadas del agua, al pie de las montañas que ya veían el sol, se iba atenuando en mí la mala impresión primera, debida sin duda al desvelo de la noche de espera, y también al haber bebido demasiado, el día anterior, con los jóvenes de tierras adentro, recién llegados a esta costa, que habrían de embarcar con nosotros, un poco después del próximo amanecer. Al observar las filas de cargadores de jarras, de odres negros, de cestas, que ya se movían hacia las naves, crecía en mí, con un calor de orgullo, la conciencia de la superioridad del guerrero. Aquel aceite, aquel vino resinado, aquel trigo sobre todo, con el cual se cocerían, bajo ceniza, las galletas de las noches en que dormiríamos al amparo de las proas mojadas, en el misterio de alguna ensenada desconocida, camino de la Magna Cita de Naves, aquellos granos que habían sido echados con ayuda de mi pala, eran cargados ahora para mí, sin que yo tuviese que fatigar estos largos músculos que tengo, estos brazos hechos al manejo de la pica de fresno, en tareas buenas para los que sólo sabían de oler la tierra; hombres, porque la miraban por sobre el sudor de sus bestias, aunque vivieran encorvados encima de ella, en el hábito de deshierbar y arrancar y rascar, como los que sobre la tierra pacían. Ellos nunca pasarían bajo aquellas nubes que siempre ensombrecían, en esta hora, los verdes de las lejanas islas de donde traían el silfión de acre perfume. Ellos nunca conocerían la ciudad de anchas calles de los troyanos, que ahora íbamos a cercar, atacar y asolar. Durante días y días nos habían hablado, los mensajeros del Rey de Micenas, de la insolencia de Príamo, de la miseria que amenazaba a nuestro pueblo por la arrogancia de sus súbditos, que hacían mofa de nuestras viriles costumbres; trémulos de ira, supimos de los retos lanzados por los de Ilios a nosotros, acaienos de largas cabelleras, cuya valentía no es igualada por la de pueblo alguno. Y  fueron clamores de furia, puños alzados, juramentos hechos con las palmas en alto, escudos arrojados a las paredes, cuando supimos del rapto de Elena de Esparta. A gritos nos contaban los emisarios de su maravillosa belleza, de su porte y de su adorable andar, detallando las crueldades a que era sometida en su abyecto cautiverio, mientras los odres derramaban el vino en los cascos. Aquella misma tarde, cuando la indignación bullía en el pueblo, se nos anunció el despacho de las cincuenta naves. El fuego se encendió entonces en las fundiciones de los bronceros, mientras las viejas traían leña del monte. Y ahora, transcurridos los días, yo contemplaba las embarcaciones alineadas a mis pies, con sus quillas potentes, sus mástiles al descanso entre las bordas como la virilidad entre los muslos del varón, y me sentía un poco dueño de esas maderas que un portentoso ensamblaje, cuyas artes ignoraban los de acá, transformaba en corceles de corrientes, capaces de llevarnos a donde desplegábase en acta de grandezas el máximo acontecimiento de todos los tiempos. Y me tocaría a mí, hijo de talabartero, nieto de un castrador de toros, la suerte de ir al lugar en que nacían las gestas cuyo relumbre nos alcanzaba por los relatos de los marinos; me tocaría a mí, la honra de contemplar las murallas de Troya, de obedecer a los jefes insignes, y de dar mi ímpetu y mi fuerza a la obra del rescate de Elena de Esparta -másculo empeño, suprema victoria de una guerra que nos daría, por siempre, prosperidad, dicha y orgullo. Aspiré hondamente la brisa que bajaba por la ladera de los olivares, y pensé que sería hermosos morir en tan justiciera lucha, por la causa misma de la Razón. La idea de ser traspasado por una lanza enemiga me hizo pensar, sin embargo, en el dolor de mi madre, y en el dolor, más hondo tal vez, de quien tuviera que recibir la noticia con los ojos secos -por ser el jefe de la casa. Bajé lentamente hacia el pueblo, siguiendo la senda de los pastores. Tres cabritos retozaban en el olor del tomillo. En la playa, seguía embarcándose el trigo.

 

Fragmento de “Semejante a la noche”

 en Guerra del tiempo

 Alejo Carpentier

Buenos Aires, Calicanto, 1978.

3º encuentro de la Capacitación para Auxiliares de Bibliotecas Comunitarias

Lunes, Abril 23, 2012

En el tercer encuentro de la Capacitación para Auxiliares de Bibliotecas Comunitarias, llevado a cabo el pasado 4 de abril en la Biblioteca Mariano Moreno de la Asociación Atlética Argentinos Juniors, se trabajó sobre los procesos técnicos y la organización de las bibliotecas. Libro de arena publica fotos de esta exposición que estuvo a cargo de la Lic. en Bibliotecología, Mirta Romero, y transcribe un sintético esquema de uno de los sistemas de clasificación más extendidos, CDU Dewey.

 

 

El sistema de clasificación más usado en España es el de la CDU. La CDU es un producto del sistema de clasificación creado por Melvil Dewey que tiene su origen en 1876.

 

Historia del sistema Dewey

 

Melvil Dewey era bibliotecario en Amherst College en Massachusetts cuando tuvo la idea de crear un sistema de clasificación que respondiera a las necesidades de la biblioteca del colegio. El problema de los sistemas creados hasta ese momento es que no permitían la inserción de nuevas materias, ni tampoco la división apropiada de las disciplinas en las que estaban divididos.

 

La idea nueva de Dewey fue que el número asignado no indicaba el emplazamiento de los libros en los estantes, sino que respondía a la relación de las materias entre sí.

 

La otra idea genial de Dewey fue hacer que los números asignados a una disciplina sean decimales, por lo que cada nueva cifra que se añadiera sería una subdivisión de la anterior. Ello permite en principio un sinfín de subdivisiones, si es necesario, sin alternar el orden previamente establecido.

 

Otro cambio importante entonces fue que el esquema y las tablas iban acompañados de un registro que él llamó “relativo”, porque relacionaba cada término con la disciplina a la que corresponde: términos correspondientes a materias que pueden encontrarse en distintas disciplinas en el esquema se encuentran juntos en el registro.

 

La primera edición del sistema decimal de Dewey, con el título A classification and Subject Index for Cataloguing and Arranging the Books and Pamphlets of a Library, no contenía en sí más de 921 categorías divididas en 10 clases principales del 000 al 999. Con el esquema iba un registro de materias que contenía mas de 2500 entradas.

 

Dewey siguió trabajando con el sistema hasta la décima tercera edición, que se publicó en 1932, un año después de su muerte. En 2003 apareció la vigésimo segunda edición en cuatro volúmenes. Una traducción al español de la vigésimo primera edición salió también en 1999.

 

La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos es la responsable del mantenimiento y renovación del esquema y las tablas. Además del personal de la Biblioteca del Congreso existe un consejo con representantes de bibliotecarios y profesores de bibliotecología.

 

¿Quién distribuye el sistema Dewey?

 

La publicación y distribución está a cargo de Forest Press, una subdivisión de OCLC (http://www.oclc.org/dewey/).

 

Una versión en CD-ROM de la Dewey hace posible la utilización del sistema a la vez que se trabaja con computadora. Forest Press también publica una versión abreviada. La versión abreviada se usa sobre todo en bibliotecas escolares y municipales en los países donde la Dewey predomina. La OCLC ha publicado en internet los tres primeros dígitos de las tablas, lo que la hace más accesible.

 

Principios generales

 

La Dewey parte de la división de las ciencias en nueve clases principales: filosofía, religión, ciencias sociales, filología, ciencias naturales, técnica y ciencias prácticas, arte, literatura e historia. Esta división es la que existía en el siglo XIX, y que a fines del siglo XX no corresponde a la división del saber tal como lo vemos hoy, por lo que hay un desequilibrio entre las disciplinas.

 

La Dewey ha vivido tres períodos diferentes en la visión de las ciencias. El primer período, durante la vida de Dewey, en el que había una promesa explícita de no alterar los signos dados a una materia, para que las bibliotecas no se vieran obligadas a hacer cambios en el orden de sus depósitos. El segundo período, de la edición 14 a la 17, en la que se hicieron muchos cambios parciales en todas las disciplinas sin considerar el resultado, y el tercer período, el actual, en el que la remodelación de una disciplina se puede hacer completa, pero dejando las demás disciplinas intactas.

 

Notación

 

La Dewey se basa en números árabes. Estos tienen la ventaja de ser casi universales, a diferencia de las letras, que tenemos varios alfabetos, además de otras formas de representación.

 

Dewey decidió que todas las materias debían de tener por lo menos tres decimales. Esto quiere decir que si tenemos una materia principal con un número básico de sólo una o dos cifras añadimos un cero o dos para completar. Por ejemplo usamos 200 para religión y 220 para la Biblia. Si necesitamos más de tres cifras separamos las cifras siguientes con un punto, por ejemplo 224.94 Nahum.

 

En el esquema se escriben las tres cifras primeras al comienzo de la materia respectiva, para luego escribirlas solamente al comienzo de cada página. Un punto señala que las tres primeras cifras se han suprimido, con ello se hace más fácil la lectura. En la subsiguiente subdivisión se deja un espacio libre por cada tres cifras con el mismo fin. Cuando la biblioteca luego ha de usar un número, los espacios intermedios no se usan.

 

El sistema es, en principio, jerárquico:

 

600 Tecnología (Ciencias aplicadas)

620 Técnica

621 Física aplicada

621.3 Electrotecnia

621.38 Electrónica

621.388 Televisión

621.388 5 Sistema de comunicación

621.388 57 Televisión por cable

 

Al principio DDC era exclusivamente un sistema enumerativo, esto es, cada materia tenía su puesto en el esquema. Con el tiempo, y debido a la influencia diversas teorías de clasificación, se ha ido haciendo más sofisticado, esto es, nuevas materias se crean con la combinación de distintas notaciones o con la añadidura de auxiliares.

 

Algunas páginas de Internet útiles para ampliar la información sobre el sistema de clasificación decimal Dewey:

 

http://www.oclc.org/dewey/

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_Dewey_de_clasificaci%C3%B3n

 

http://www.taranco.eu/cdu/dewey.htm

 

 

LIBRO MUNDIAL

Lunes, Abril 23, 2012

.

El 23 de abril es un día simbólico para la literatura mundial ya que ese día en 1616 fallecieron Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega. La fecha también coincide con el nacimiento o la muerte de otros autores prominentes como Maurice Druon, Haldor K.Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla y Manuel Mejía Vallejo.

.
.

En 1995,  la Conferencia General de la UNESCO, celebrada en París, decidió rendir un homenaje universal a los libros y autores en esta fecha, alentando a todos, y en particular a los jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y a valorar las irremplazables contribuciones de aquellos quienes han impulsado el progreso social y cultural de la humanidad. Respecto a este tema, la UNESCO creó el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, así como el Premio UNESCO de Literatura Infantil y Juvenil Pro de la Tolerancia.
Fuente: Naciones Unidas

AGENDA SEMANAL DE ACTIVIDADES DEL PROGRAMA

Lunes, Abril 23, 2012

.

Programación semanal de Bibliotecas para Armar

 

Miércoles 25

Capacitación para Auxiliares de Bibliotecas Comunitarias

Colecciones y géneros literarios. El boom editorial y su(s) uso(s) en la escuela y la biblioteca. A cargo del escritor y editor de libros infantiles, Mario Méndez.

A las 16 hs.

Biblioteca José Hernández

Actividad con inscripción previa

 

Capacitación en Narración Oral y Lectura en Voz Alta

Conceptos teórico-prácticos acerca de la narración oral de cuentos, con el fin de incentivar la lectura en niños, adolescentes y adultos. A cargo de la narradora Gabriela Halpern.

A las 18 hs.

Auditorio del Museo Monte Piedad

Actividad con inscripción previa

 

Viernes 27

Capacitación Express en Narración Oral    

 

Distintos aspectos de la oralidad. Preparación de repertorio para ser contado.

A cargo de la narradora Gabriela Halpern

A las 13 hs.

Biblioteca Popular Ciencia y Labor

Actividad con inscripción previa

Capacitación en animación a la lectura y promoción de la biblioteca

Los participantes podrán investigar, incorporar y poner en práctica distintas experiencias de producción y reflexión artísticas en el marco de su inclusión como mediadores de lectura. A cargo de María Trombetta.

A las 17 hs.

Casa del Chubut

Actividad con inscripción previa

 

 

Biblioteca Abierta”

 

El Proyecto Biblioteca Abierta, que lleva a cabo el Programa Bibliotecas para Armar, acompaña de manera activa el trabajo que realizan día a día las Bibliotecas Comunitarias de la Ciudad de Buenos Aires, realizando diversas actividades con el objetivo de promover la lectura y el buen funcionamiento de las bibliotecas.

 

 

DESTACADOS

 

Martes 24

Lanzamiento del proyecto”El libro en tu casa”, la Biblioteca Edad Dorada, del Hogar Santa Ana y San Joaquín inicia un trabajo de acercamiento con los vecinos que consiste en llevar y luego retirar los libros de los que dispone a la puerta de la casa para facilitar los préstamos del material y promover así la lectura.

Culpina 1021, Flores

A las 11 hs.

 

Biblioteca BARTOLOMÉ MITRE

Centro de Acción Familiar Mitre

Larraya 4370, Villa 20, Lugano

Viernes de 9 a 12 hs.

 

Biblioteca A LIBRO ABIERTO

Centro de Acción Familiar Nº 6

Manzana 22, Casa 30, Villa 31, Retiro

Viernes de 9 a 12 hs.

 

Biblioteca CIENCIA Y LABOR

Club Ciencia y Labor

César Díaz 2453, Villa General Mitre

Lunes de 9 a 12 hs.

 

Biblioteca CESAC BARRIO MITRE

Centro de Salud Barrio Mitre

Arias 3783, Saavedra

Miércoles de 9 a 12 hs.

 

Biblioteca LA MAGA

Centro Cultural Julio Cortázar

O’ Higgins 3050, Nuñez

Lunes de 18 a 21 hs.

 

Biblioteca HOGAR EVA DUARTE

Hogar Eva Duarte

La Pampa 750, Nuñez

Jueves de 9 a 12 hs.

 

Biblioteca OFELIO VECCHIO

Polideportivo Nueva Chicago

Lisandro de la Torre 2288 -  Mataderos

Viernes de 16 a 18:30 hs.

 

Biblioteca SANTA ANA Y SAN JOAQUÍN

Hogar Santa Ana y San Joaquín

Culpina 1021, Flores

Martes de 12 a 14 hs.

 

Biblioteca Servicio Penitenciario de Villa Devoto, Módulo Nº 3

Servicio Penitenciario Federal de Villa Devoto

Bermúdez 2651, Devoto

Lunes de 9 a 11 hs.

 

Biblioteca LOS SIETE LOCOS

Centro Cultural Resurgimiento

J. G. Artigas 2262, Paternal

Viernes de 18 a 20 hs.

 

 

 

UN MONSTRUO DE CIEN AÑOS

Viernes, Abril 20, 2012

.

En el aniversario número cien de la muerte de Abraham Stoker, autor de Drácula, Libro de arena publica un comentario sobre este afamado texto que tan de cerca trabaja el horror y conjuga el espanto que eriza la piel de sus lectores.

 

Por Pía Chiesino

 

Leí varias veces el Drácula. La trabajé con alumnos, analizando los distintos géneros discursivos, vimos distintas versiones cinematográficas.. Mas allá de haber trabajado bastante con el texto, este momento de la novela siempre me inquieta…me da escalofríos cuando lo leo. Porque acá es donde empieza a caerse la máscara del Conde.

Harker ya sabe que está preso, sabe que Drácula utiliza sus ropas para salir a realizar quién sabe qué clase de actos monstruosos  y que con eso lo incrimina.

De hecho, la mujer que le grita cuando lo ve en la ventana, es la madre de un niño que sirvió de “alimento” a las mujeres que viven en el castillo con él.

Pero más allá de lo desagradable que le resulta su presencia, o el saber que se trata de un criminal,  a pesar de la sospecha de que incluso piensa matarlo a él, Jonathan Harker desconoce por completo la naturaleza sobrenatural del Conde. En este momento de la novela es cuando la relación de Drácula con la muerte se  le hace evidente: por la tierra de cementerio removida, el olor nauseabundo, y el descubrimiento de que duerme en un féretro con los ojos abiertos, y con pocos elementos que nos revelen que está vivo.

Lo que siente Harker es, sencillamente, horror puro. Cuando, posteriormente, el Conde se refiera al viaje a Inglaterra que se supone les espera a ambos, lo que siente el personaje va más allá de la desconfianza: es la certeza de que el viaje va a hacerlo uno solo, y de que va a perder el amor de Mina frente a la seguridad casi absoluta  de que va ser asesinado en Transilvania.

No deja de tener un costado conmovedor, de todas maneras, en el contexto de la novela, esa necesidad que tiene el Conde de atravesar los siglos, de vencer a la muerte. Mas allá de lo repugnante que pueda resultar el descubrimiento de los medios a los que apela para lograr ese fin que transgrede todo lo aceptable, la necesidad de Drácula no es la de dejar algo que nos lo recuerde. Necesita estar. En todas partes y para siempre. Estar.

Esa paradoja por la cual, el rechazo a la idea de morir se nutre de la muerte en sí misma, siempre consigue que el Conde creado por Stoker, tenga, a pesar de todo, un aspecto del cual podemos apiadarnos. En este momento en el que la máscara se cae, es cuando, finalmente y a su pesar, empieza el viaje de Drácula hacia su propia muerte.



24 de junio

“Había estado mirando por la ventana algo menos de media hora cuando vi que algo salía de la ventana del conde. Retrocedí, observé cuidadosamente y vi que salía todo su cuerpo. Fue una nueva sorpresa para mí descubrir que se había puesto el traje que yo llevaba en mi viaje hasta allí, y que de su sombrero colgaba la terrible bolsa que las mujeres se habían llevado. ¡No cabía ninguna dudaacerca de sus propósitos y además con mi vestimenta! De modo que esta es su nueva treta diabólica: dejar que los otros me vean (o crean que soy yo), así por un lado queda la evidencia de que he aparecido en los pueblos o aldeas echando mis propias cartas al correo y, por el otro, cualquier maldad que él pueda hacer, la gente del lugar me la atribuirá a mí.

Me enfurece pensar que esto siga mientras tanto yo siga aquí, como un verdadero prisionero, pero sin esa protección de la ley que es incluso el derecho y el consuelo de los criminales. (…)

Mientras estaba sentado escuché un ruido afuera, en el patio: el lacerante grito de una mujer. Corrí a la ventana y abriéndola de golpe espié entre los barrotes.

Ahí afuera había verdaderamente una mujer, con el pelo desgreñado, con las manos abrazadas sobre su corazón, como alguien sofocado por una corrida. Se reclinaba contra una esquina de la entrada. Cuando vio mi cara en la ventana se lanzó hacia delante y gritó con una voz grávida de amenazas.

-¡Monstruo, devuélveme a mi hijo!

Cayó de rodillas y alzando los brazos volvió  a decir esas palabras en tonos que atormentaron mi corazón. Luego empezó a arrancarse el pelo y a golpearse el pecho, dejándose llevar por toda la violencia de la emoción desenfrenada. Finalmente se echó hacia adelante y, aunque yo no podía verla, podía escucharla golpear la puerta con sus manos desnudas.

En algún sitio, bastante por encima de mí, probablemente en la torre, escuché la voz del conde llamando  en su susurro duro y metálico. Su llamado pareció ser respondido desde lejos y por todos lados por los aullidos de los lobos. Antes de que hubiese pasado mucho tiempo, una manada de ellos entró, como cuando un dique se desborda, a través de la amplia entrada del patio.

No hubo gritos de la mujer y los aullidos de lobos duraron poco. Al rato se fueron yendo de a uno, todavía relamiéndose los hocicos.

No sentí lástima por la mujer, porque sabía lo que le había sucedido a su hijo y era mejor que estuviese muerta. ¿Qué haré? ¿Qué puedo hacer? ¿Cómo puedo escapar de este horripilante mundo de noche, lobreguez y miedo?

 

25 de junio

Hasta que no sufre los horrores de la noche nadie sabe qué dulce y agradable puede ser la mañana para su corazón y sus ojos. Cuando esta mañana el sol subió tan alto que alumbró la parte superior del gran portón que está frente s mi ventana, el alto punto iluminado fue para mí como si la paloma del arca hubiera traído la luz. Mi temor se evaporó como una vestimenta vaporosa a la que el calor disuelve.(…) Siempre ha sido de noche cuando he sido molestado o perturbado, o de algún modo puesto en peligro o atemorizado. Todavía no he visto al conde a la luz del día. ¿Será posible que duerma cuando los otros están despiertos y que esté despierto cuando todos duermen? ¡Si sólo pudiera llegar hasta su cuarto! Pero no hay camino posible. La puerta siempre está cerrada, no tengo forma de llegar a él.

Sí que hay un camino si uno se atreve a tomarlo. Por donde ha pasado su cuerpo, ¿por qué no puede pasar otro cuerpo? Yo mismo lo he visto arrastrarse desde su ventana. ¿Por qué no puedo hacer lo mismo y arrastrarme para entrar por se ventana? Es una opción desesperada, pero mi necesidad es más desesperante aún. (…) Descendí poniendo mucho cuidado en donde pisaba porque las escaleras eran oscuras, la única iluminación eran pequeñas aberturas en la pesada mampostería. Al final había un pasadizo oscuro semejante a un túnel , al final del cual se percibía un olor mortal y nauseabundo: el de la tierra vieja removida. A medida que avancé por el pasadizo, el olor se hizo más intenso y más cercano. Finalmente abrí una pequeña puerta que estaba entornada y me encontré en una vieja y arruinada capilla, que evidentemente había sido utilizada como cementerio. El techo estaba agrietado y en dos lugares se abrían escaleras que llevaban a bóvedas., pero el suelo había sido cavado recientemente y la tierra puesta en grandes cajas de madera, claramente las que habían traído los eslovacos (…)

Bajé incluso a las bóvedas, donde había una tenue luz, aunque hacerlo fue horroroso para mi alma. Fui a dos de estas pero no vi nada, sino fragmentos de viejos féretros y montones de polvo. Sin embargo, en la tercera hice un descubrimiento…

¡Allí, en una de las grandes cajas, de las que pude contar cincuenta, sobre un montón de tierra recién excavada, yacía el conde! Estaba muerto o dormido. No podía saberlo a ciencia cierta porque sus ojos estaban abiertos y fijos pero tenían la vidriosidad de la muerte y sus mejillas tenían el calor de la vida a pesar de su palidez, además sus labios estaban rojos como nunca. Pero no había ninguna señal de movimiento: ni pulso, ni respiración, ni el latido del corazón…”