LETRAS PROHIBIDAS
Jueves, Marzo 29, 2012.
En continuidad con la serie de publicaciones dedicada a la Semana de la Memoria, Libro de arena presenta canciones que también fueron censuradas durante el proceso militar, como es el caso de “Botas Locas” y “Juan represeión”, de Sui Generis.
(Sui Generis)
Juan Represión viste
un saco azul, triste,
vive como pidiendo perdón
y se esconde a la luz del sol.
Juan Represión sabe,
no hay nadie que lo ame,
las balas que la gente tiene
lo asesinaron de pie.
Esta es la historia de un hombre
que supo muy pocas letras
y soñó con la justicia
de los héroes de historietas.
Y se disfrazó de bueno
con un disfraz de villano
y los malos de la historia
son los héroes cotidianos.
Pobre Juan, el odio te hace muy mal
y esperas a tu muerte
justo una madrugada
en manos de la misma sociedad.
Juan Represión sueña
poder ser invisible,
no puede soportar la verdad
y el terror lo va a matar.
Juan Represión grita,
Juan Represión llora,
está tan loco, el pobre,
que hoy en la cárcel se encerró.
Esta es la historia de un hombre
que quiso ser sobrehumano
y la realidad, entonces,
se le escapó de las manos.
Y ahora juega a los ladrones,
junto con Batman y Robin,
en un asilo de ancianos
con payasos y gusanos.
Pobre Juan,
qué lastima me da,
todos los reprimidos
seremos tus amigos
cuando tires al suelo
tu disfraz.
“Antología”, 1991 – Tema censurado de “Pequeñas anéctdotas sobre las instituciones”, 1974
Las botas locas
(Sui Generis)
Yo formé parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero mi amigo hubo una confusión,
porque para ellos el loco era yo.
Es un juego simple el de ser soldado:
ellos siempre insultan, yo siempre callado.
Descansé muy poco y me puse malo,
las estupideces empiezan temprano.
Los intolerables no entendieron nada,
ellos decían “Guerra”,
yo decía no gracias.
Amar a la Patria bien nos exigieron,
si ellos son la Patria, yo soy extranjero.
Yo forme parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero mi amigo hubo una confusión,
porque para ellos el loco era yo.
Se darán cuenta que aquél lugar
era insoportable para alguien normal,
entonces me dije “basta de quejarme, yo me vuelvo a casa”
y decidí largarme.
Les grité bien fuerte lo que yo creía
acerca de todo lo que ellos hacían.
Evidentemente les cayó muy mal
y así es que me hecharon del cuartel general.
Yo forme parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero mi amigo hubo una confusión,
porque para ellos el loco era yo.
Si todos juntos tomamos la idea
que la libertad no es una pelela
se cambiarían todos los papeles,
y estarían vacíos muchos más cuarteles,
porque a usar las armas bien nos enseñaron
y creo que eso es lo delicado,
pienselo un momento, señor general,
porque yo que usted me sentiría muy mal.
Yo forme parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero mi amigo hubo una confusión,
porque para ellos el loco era yo.
