JAVIER ROVELLA: “NO PUEDO ESTAR SIN DIBUJAR, DE CHICO DEJABA DE IR A LA PLAYA PARA QUEDARME DIBUJANDO.”
Viernes, Julio 29, 2011.
Libro de arena publica la entrevista realizada al dibujante e historietista Javier Rovella, autor de la tira Dante Elefante y Niko y Miko, que realizaron los chicos de primer y segundo año del Instituto Cabrini, bajo la coordinación del profesor Ayar Blasco, en la Biblioteca Ciencia y Labor. En la charla Rovella comparte los detalles de sus inicios y su formación como dibujante y su actual profesión de historietista.

Ayar Blasco: Hola chicos mi nombre es Ayar. Hago animación y he venido algunas veces a realizar actividades a Ciencia y Labor. Hoy coordinaré el reportaje que ustedes mismos le van a hacer a Javier Rovella. Javier es dibujante de historietas y amigo mío hace mucho tiempo. Él se ha dedicado a la historieta profesionalmente, ha publicado en un montón de lugares, ha pasado incluso por cine de animación y trabajó en muchas películas. Después de esta especie de introducción Rovella les va a contar un poquito qué es lo que está haciendo ahora. Un aplauso para Javier.
(Aplauso)
Rovella: Actualmente estoy trabajando para algunos medios como Billiken, donde estoy publicando un personaje mío que es Dante Elefante y aparte una historietita ecológica de dos páginas que creo que termina este viernes. Estoy trabajando también en un diario, haciendo una tira de lunes a viernes, en Muy “el diario de la calle”, y el último libro que me editaron fue Niko y Miko, el lenguaje de la historieta con juegos que tiene algo de historieta y algo de juegos pero todo con lenguaje de historieta. Este libro, que es el primero de una colección que va a sacar la editorial Albatros, lo protagonizan dos personajes que viajan por el espacio y caen en distintos planetas, cada uno de los cuales es un planeta de historietas. Cada página del libro es un juego relacionado con algún elemento de la historieta, desde la viñeta hasta las onomatopeyas. Esto es básicamente lo que estoy haciendo.
Ayar: Veo que están bastante preparados así que el que primero que levante la mano se gana hacer una pregunta.
Público: ¿Cuándo decidiste ser lo que sos ahora?
Rovella: ¡Qué soy ahora es la pregunta! Que quería ser historietista y vivir de la historieta es algo que todavía estoy tratando de lograr, estoy luchando por eso. Pero que quería dibujar siempre lo supe, es algo de toda la vida, lo sé desde que era chiquitito. No paraba de dibujar. Me acuerdo que en las vacaciones se iban todos a la playa y yo me quedaba en la casa dibujando porque no podía estar los quince días o el mes entero que me iba sin dibujar; entonces todos se iban pero yo dos o tres días a la semana sí o sí me tenía que quedar dibujando. Siempre supe que quería ser eso. Pero es difícil, hay que estudiar, relacionarse con gente, presentar trabajos, hacer muestras, pero trabajando a todo se llega.
Público: ¿De las que hiciste cuál es tu favorita?
Rovella: Por ahí lo que más me gusta, pero por ahí porque tuvo un poco más de repercusión y lo pude publicar en una revista de Francia durante más de un año y medio, es el personaje de Dante Elefante que ahora estoy publicando en Billiken. Así que me sigue dando satisfacciones el personaje: el año pasado también salió en un manual Kapelusz y llegó a los colegios. Es este, pero porque es el que más satisfacciones me dio.
Público: ¿En qué o quién te inspiraste para hacer a Dante Elefante?
Rovella: ¿Qué? ¿Me ven parecido a Dante Elefante? (risas). En realidad, surgió espontáneamente, yo venía dibujando
elefantitos –todo el tiempo dibujo, tengo en el bolso un cuaderno y siempre que tengo cinco minutos dibujo- y era una época que no sé por qué pero dibujaba todo el tiempo elefantes cuando justo me pidieron una historieta para una web que ya no existe más que se llamaba Biblioteca imaginaria. Les mandé un guión cualquiera pero con un elefante, podría haber sido un nene, una jirafa, cualquier cosa. Gustó y me pidieron algunos más. Después lo presenté en esta revista de Francia donde mandé tres chistes, que era todo lo que tenía entonces, y les encantaron. Me pidieron diez más, si era que tenía, y por supuesto que les dije que sí. Así que me puse a dibujar. Salió espontáneamente como muchos de mis personajes.
Público: ¿Cuánto tarda en escribirse una historieta?
Rovella: Depende de qué sea, de qué se trate. Por ejemplo, ahora Dante Elefante está saliendo de una tira en Billiken, o sea que se hace rápido. En un día se hace tranquilo y a veces son de una página pero en un día se hace. Lo que pasa es que después tengo otras cosas, como este libro que es toda una aventura larga de 44 páginas que sí me lleva bastante más tiempo por el hecho de que no es lo mismo hacer un guión para una página que una historia de 44 páginas que tiene que tener un clima o una tensión constante para que el interés no se caiga nunca. Con las historietas largas como esta estoy cinco meses más o menos.
Público: ¿Te basaste en alguna historia real para hacer una historieta?
Rovella: No, pero sí me baso en un montón de cosas que me pasan, que me cuentan y en base a eso invento algo completamente distinto. Sí, las vivencias de uno inevitablemente están en los trabajos que uno desarrolla. Eso es inevitable.
Público: ¿Qué era “El Fascinante mundo de la historieta” del cual participaste en el 2006?
Rovella: “El fascinante mundo de la historieta” es parte de mi trabajo. Yo formo parte de un grupo que se llama “Banda dibujada”, que lo que hacemos es dar talleres en colegios, asesoramos editoriales con algunos títulos de historietas para chicos; “El fascinante mundo de la historieta” es una colección de historietas de media página, o sea son dos tiritas solas que hablan sobre la historieta. Esto lo generó el grupo “Banda Dibujada” que convocó a distintos autores de todos lados para que trabajaran un elemento distinto de la historieta; ahí fue donde nació Dante Elefante porque su primer chiste era sobre los globitos, de diálogo, de pensamiento, de grito. A mí me convocaron para formar parte de esa idea.
Público: ¿Alguna vez te identificaste con alguno de tus personajes?
Rovella: No, por la dudas digo que no. No, pero todo tiene algo de uno. Eso pasa, desde el dibujo hasta alguna salida, un comentario, pero por lo que contaba antes, que uno dibuja cosas que va viviendo y las va adaptando. Si uno no viviera nada es difícil contar una historia. Sin experiencias es difícil que se te empiecen a ocurrir cosas.
Público: ¿En qué momento del día te sentás a dibujar?
Rovella: Había una época que trabajaba mucho de noche. Después empecé a trabajar en un estudio de animación en que había que cumplir un horario, trabajaba todo el día ahí, y a la noche en mi casa, dos o tres horas nada más porque llegaba muy cansado. Ahora se me complica porque tengo una nena de un año así que dibujo en los tiempos que ella me deja.
Público: ¿Cuánto tiempo hay que estudiar para ser historietista?
Rovella: En realidad, no hay una carrera de historietista. Hay muchos cursos que son buenísimos. Yo estudié en una escuela de arte, en la Manuel Belgrano, hice siete años ahí. Lo tomé como un secundario. Ahí tenía todo relacionado con el arte: pintura, dibujo, de todo. Y después sobre historieta hice, en mis tiempos libres, un montón de cursos. Pero también implica leer mucho, generar, sentarte a dibujar. Creo que ahora en la Universidad de Palermo ahora hay una carrera, pero no sé cuánto dura.
Público: ¿Te gusta escribir más para chicos o para grandes?
Rovella: Se fue dando casi naturalmente ir trabajando casi todo para chicos. Yo hacía cosas para adultos también pero no sé, me llamaban sólo por los trabajos que yo hacía para chicos entonces mi trabajo fue decantando y se orientó para ese lado. No sé si es por mi estilo o por mi forma de laburar, la cuestión es que ahora hago casi todo para chicos. Que en realidad es medio engañoso porque hay un montón de cosas que las puede leer tanto un chico como un adulto, el tema es que cada uno hace una lectura diferente.
Público: ¿A la hora en que te contrató el diario Muy, ya que lo que hacés suele leerse bastante y sale todos los días, te pidieron alguna bajada de línea?
Rovella: Por suerte no. Yo puedo hacer lo que quiero, lo que pasa es que uno sabe en qué lado está y qué cosas puede decir y qué cosas no. A mí no me van a obligar a decir cosas que yo no pienso y no voy a hacer cosas para quedar bien con el diario, yo hago mi trabajo. Ahora lo que estoy haciendo es atemporal, es un humor no tan social o político. En realidad, la mayoría de los diarios ya no tienen ese tipo de humor. Es más, publiqué en Tiempo Argentino y en Muy, los dos extremos.
Público: ¿Cuáles son los recursos que utilizás para dejar algún mensaje entre líneas si es que lo hacés, como en el Oficial Yuta por ejemplo?
Rovella: Lo que pasa es que en el Oficial Yuta el personaje es un policía corrupto, un cliché que la gente maneja sobre la policía, no toda obviamente, de que en parte es una institución corrupta. Hay un estereotipo de policía malo que pega, que reprime y este personaje representa de manera exacerbada eso. Sucede que no es toda la institución, mi personaje encarna la parte mal vista. Después hay otros que no tienen nada que ver y que representan otros valores.
Público: ¿Con qué personas o en qué cosa te negarías a trabajar?
Rovella: Con cualquiera que no me deje hacer lo que yo quiero. Por ejemplo, si Clarín me hubiese pedido hacer ciertas cosas con las que yo estaba de acuerdo, no lo hubiera hecho. Como me dan libertad y puedo contar una historia tranquila me siento cómodo haciendo eso. Por ahí, si yo quisiera contar otra cosa para la que sé que el medio no sería el apropiado, y en ese caso tampoco lo sería Tiempo Argentino, tendría que buscar otro lugar .
Ayar: Para cerrar ¿qué consejo le darías a los que quieran hacer historietas?
Rovella: Les diría lo que me sirvió a mí que es trabajar, generar, mostrar el trabajo todo el tiempo en todos los lugares que puedan. Hacer revistas independientes y repartirlas por todos los lugares que se les ocurran. Eso me sirvió para dos cosas, para que me conozcan y para terminar de definir mi estilo, ya que era una excusa para dibujar. Me parece que la idea es que al que le guste dibujar historietas lo que tiene que hacer es trabajar, hacer y mostrar el trabajo. Porque a uno por lo general le cuesta mostrar lo que hace y yo soy partidario de que hay que mostrar todo. Quizá no va a estar para publicar pero es bueno mostrarlo a amigos, a colegas, a conocidos, enviarlo a lugares. Que te digan que no, no pasa nada si te dicen que no.














