Archivo Mayo, 2011

CÓMO CONTAR CUENTOS

Martes, Mayo 31, 2011

 

Libro de arena acerca una lectura sobre cómo contar cuentos. El texto pertenece a Ana Padovani, pionera en el arte de la narración oral. El mismo fue utilizado como ejemplo en el octavo encuentro de Capacitación para auxiliares de bibliotecas comunitarias que ofrece el Programa por sus sugerencias útiles en ese momento mágico del relato.

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Cómo contar cuentos

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Los aspectos teóricos que hacen a la narración de cuentos son, en general, menos conocidos pero no por ello menos importantes, motivo por el cual nos hemos detenido en ello particularmente. Esta importancia se debe a que si bien contar cuentos parece ser una actividad eminentemente práctica y guiada por el solo interés y deseo de hacerlo – para lo cual poco importaría la teoría -, el conocimiento de la misma puede encauzar y desarrollar ese impulso, puede resolver dudas y dificultades y orientar en una actividad que aunque siempre debe ser viva y espontánea, logrará su plenitud con el trabajo y la preparación previas.

El docente que cuenta cuentos tiene una posibilidad que no todos los narradores poseen: podrá hacer su entrenamiento y descubrimiento con sus propios alumnos, en la medida en que vaya desplegando esta actividad para ellos y se dedique a observar su propio estilo como narrador. Descontamos que siempre será necesario un pequeño trabajo previo, de preparación del texto y el modo de contarlo. Ello asegurará la más atenta escucha y el más profundo agradecimiento de parte de los niños. Dado que esta actividad se desarrolla fundamentalmente con la práctica será oportuno referirnos a ella.

El procedimiento para contar es igual ya se trate de cuentos literarios o tradicionales. Pero habrá que hacer una distinción entre ambos en lo que se refiere a cómo abordar la materia prima, es decir, el texto, dado que en los primeros preexiste una voz, la del autor, y en los segundos ésta vendrá en el decir de las gentes y en el correr de los tiempos, lo que permite una apropiación distinta.

Los análisis que realizaremos serán desde el punto de vista de la narración oral, pues es importante tener en cuenta que no es lo mismo escuchar que leer. La vista tiene tiempos distintos respecto del oído, el lector puede volver atrás, puede darse su propio ritmo.

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La lección de los cuentos

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Respecto de este tema lo importante será el “primer flechazo” que el cuento nos provoque (aquí tal vez es válido aquello del “amor a primera vista”). Después podrá comprobarse qué características tiene y a partir de ahí, y en la medida en que éstas se repitan, se irán descubriendo cuáles  son los intereses que marcarán el estilo propio de cada narrador. Es decir, a algunos les puede interesar lo potente de la historia,  a otros la composición de los personajes, a otros el movilizar alguna emoción, a otros la índole de su final, ya sea sorpresivo o reflexivo, etcétera.

Otro punto igualmente importante es considerar la edad del público al que van dirigidos. Este concepto no siempre es fácil de precisar porque a veces, sobre todo tratándose de niños, la edad cronológica no corresponde con la madurativa, pero siempre esta última deberá ser considerada prioritaria, o sea la capacidad de simbolización o abstracción del pensamiento. Si bien es difícil determinar con absoluta precisión el tema de las edades puede considerarse algunos períodos dentro del desarrollo evolutivo, que orienten en cuanto a la búsqueda de cuentos adecuados para cada una de ellas.

Así podemos considerar, siguiendo a la investigadora Otilia Chaves, que entre los 3 y los 5 años el niño atraviesa un período que podríamos designar como “rítmico-realista”: Le importarán más las acciones que las descripciones, así como las reiteraciones rítmicas y la interpretación mágica de la realidad. Su vida imaginativa es muy rica y preferirá las historias centradas en un personaje.

Entre los 6 y los 8 se situaría el período “imaginativo” en el que los cuentos de hadas, lo fantástico, logra un más amplio desarrollo. Entre los 9 y los 12 años será el período “aventurero”: allí los cuentos y novelas de aventura serán los preferidos, lo fantástico se despliega con mayor intensidad, si bien se combina en partes iguales con la realidad. Son también adecuados los cuentos de humor, de amor, siempre que impliquen ternura y alegría ; los de fantasmas , detectives, así como los de ciencia ficción.

De los 12 a los 17 se da el ciclo “idealista”: aparecen los héroes, las figuras paradigmáticas que sirven de modelo y ayudan a superar las dificultades de la vida; en este sentido los mitos son especiales para esta edad. A partir de los 18 se presenta el ciclo “altruista”, aparece la realidad social como determinante de situaciones: los gestos de nobleza, la generosidad ganan terreno y será bueno revalorizarlos.

La curva de la vida hace que muchas veces las etapas finales parezcan juntarse con las primeras, por lo cual los cuentos que suponemos para niños pueden ser disfrutados por personas muy mayores.

Este modo de clasificar las edades, así como las restantes consideraciones son simplemente aproximativas y no exclusivas. Ténganse en cuenta que siempre es interesante que el docente ofrezca variada cantidad de materiales y de recursos. Éstas no son normas generales sino que deberían ser consideradas en cada caso particular, porque muchas veces podemos llevarnos sorpresas y los cuentos que suponíamos para adultos pueden ser disfrutados por los chicos y viceversa; en este sentido conviene no olvidar que la sola propuesta de narrar historias convoca al niño que todo adulto alberga en su interior.

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Trabajo con material

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Una vez que se ha hecho la elección del cuento porque se lo leyó, se lo escuchó o se lo inventó, siguiendo lo ya expresado en cuanto al placer que su hallazgo y el deseo de compartirlo provoca, convendrá considerar si se lo puede transmitir según la versión original o si conviene efectuar alguna adaptación.

Aquí será oportuno recordar lo desarrollado respecto del concepto de estructura, así se trate de cuentos tradicionales o literarios.

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Los cuentos tradicionales

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El análisis tradicional del planteo-nudo-desenlace, es el que más conviene a los cuentos para ser narrados, porque si bien se pueden relatar otras estructurar narrativas, por ejemplo, la descripción de un paisaje o de un viaje, donde no hay conflicto, lo que más atrapa la atención del oyente y por tanto hace más eficaz su relato es aquello que implica algún tipo de vicisitud. Analizar el cuento para ver si su estructura está debidamente planteada y desarrollada, ayudará a que su posterior interpretación sea más convincente y atrapante.

Este análisis considera, tal como lo hemos visto desde Aristóteles y los pensadores formalistas, que toda situación tiene un basamento dramático en el cual no hay ninguna acción que tenga el origen y el resultado en sí misma. Todo proviene de alguna otra cosa, nada se presenta en forma aislada, pura, sino como el resultado de condiciones previas.

Son los personajes quienes vehiculizan ese movimiento, entendiéndose por tales no sólo a las personas, sino a toda aquella fuerza que lleva adelante la acción y que tiene características humanas. No podría pensarse, por ejemplo, en una situación entre puertas o dos animales a menos que les demos connotaciones antropomórficas. Tampoco el conflicto puede ser  concebido como el antagonismo entre fuerzas abstractas, como el amor, el odio o las ideas, siempre se adjudicarán características concretas. Por lo tanto los personajes siempre tienen voluntad, algo les pasa, algo desean: tienen un “objetivo”.

Frente a esos objetivos hay otros que entran en colisión, bien con el orden natural o con los otros personajes, lo cual lleva a la noción de “conflicto”. De modo que éste consiste en dos fuerzas que se oponen. Cada una de ellas es el producto de muchas circunstancias complicadas en una secuencia cronológica, las cuales crean una tensión que deben terminar en una resolución. En consecuencia el conflicto se da en un espacio (material, social, etcétera) y está condicionado y determinado por el mismo. Se da también en un tiempo, un momento histórico, una estación del año, una hora del día, etc., lo cual también gravita en la acción. Si bien hay conflicto principal también puede haberlos secundarios, como se ha dicho. Ninguno aparece de la nada, tienen antecedentes, así como consecuencias, es decir otras situaciones que sobrevendrán o que los preceden. Todo conflicto necesita de un factor desencadenante que permita su aparición y desarrollo.

También hay que tener en cuenta que para que un conflicto se establezca debe haber cierta paridad de fuerzas entre los oponentes (por ejemplo si el elefante se va a comer a la hormiga, habría que dotar a ésta de ingenio o astucia para que se defienda, porque si la oposición pasa por la posibilidad física no habría conflicto: el elefante se la comerá sin ninguna dificultad).

Se presentan distintas formas de conflicto pero todas ellas se elevan sobre la base del ataque y contraataque. El conflicto puede ser de acuerdo con su espacio de desarrollo externo, cuando se presenta entre el protagonista y otros personajes o con el entorno que lo rodea; e interno: cuando ocurre consigo mismo.

Según cómo se modifiquen los caracteres y las transiciones el conflicto puede evolucionar de tres maneras: a saltos, de crecimiento lento o estático, refiriéndose este último al que se desarrolla más lentamente, pues en realidad ningún conflicto puede ser por definición absolutamente inmóvil.

De acuerdo con estos conceptos, al tomar un cuento para contar habría que analizar prolijamente la fábula, y sus motivos, conceptos que ya fueron explicados, para considerar si responden adecuadamente a dicha estructura o eventualmente considerar si sería necesaria una adaptación. Cabría entonces formularse alguna preguntas.

En el planteo: ¿la información que se da es suficiente para poner sobre aviso acerca de lo que vendrá? ¿Es demasiada y distrae la atención? ¿Es insuficiente y no aporta lo necesario para generar el conflicto? ¿La sucesión es la adecuada a ese fin o habría que modificar el orden cronológico?

Con respecto al nudo: ¿cuál es el conflicto? ¿Qué fuerzas se oponen? ¿Es lo suficientemente potente? ¿Aparece otro más que desvía el camino? ¿Se pueden desarrollar ambos? ¿Hay descripciones, situaciones o personajes innecesarios? ¿Faltan datos informativos?

En cuanto al desenlace: ¿está adecuadamente preparada? Si es inesperado, ¿se propuso lo necesario para lograr el efecto buscado? ¿Es lo suficientemente intenso en relación con la expectativa que se creó con los pasos previos? ¿ Es más importante que éstos, con lo cual se pierde también, además, el equilibrio total de la obra?

Asimismo, habrá que tener en cuenta si hay un conflicto principal y otros secundarios para focalizar y dirigir la atención de quien escucha, dada la diferencia ya apuntada entre leer y escuchar.

Si se trata de un cuento maravilloso, habrá que tener presente lo que hemos desarrollado en relación con las funciones de Propp. Debe tener por lo menos tres de ellas, es decir, se puede ordenar el material en función de las acciones esenciales: 1) Daño, Fechoría o Carencia; 2) Partida; 3) Castigo o Boda. De modo que si se va a adaptar el texto, esta noción de estructura es fundamental para buscar una línea argumental que lo haga comprensible dejando de lado descripciones innecesarias, conflictos colaterales, personajes secundarios que no aporten al relato central, que distraigan la acción y puedan entorpecer su desarrollo. Tal como dijéramos al referirnos a los cuentos maravillosos, suele ocurrir que estos cuentos. Al ser narrados sucesivamente te van modificando en su desarrollo y de pronto la versión que se encuentra, ya sea de modo oral o por alguna recopilación escrita, recoge esas numerosas transformaciones con lo cual su línea argumental puede ser casi incomprensible o haber perdido algo de su estructura esencial.

Este análisis, asimismo, permite revalorizar algunos aspectos que tal vez son intrascendentes durante el transcurso de la historia, pero sí hacen a la conclusión y deberían ser tenidos en cuenta desde el comienzo. Otras veces suele ser necesario reordenar la cronología de los sucesos para favorecer su comprensión.

contarcuentosEstos puntos sintéticamente esbozados construirán la estructura básica, algo así como el esqueleto sobre el que se trabajará  luego con los aditamentos que se prefieran, pero nunca conviene perder de vista este esquema fundamental que dará coherencia y comprensión al relato y evitará caer en descripciones innecesarias, digresiones que alejan o confunden, alteraciones en el orden o la cronología de los sucesos que impidan luego arribar al final.

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Fragmento de:


Contar cuentos. Desde la práctica hacia la teoría

Ana Padovani

Buenos Aires, Paidos, 1999

AGENDA SEMANAL DE ACTIVIDADES DEL PROGRAMA

Lunes, Mayo 30, 2011

 

* Actividad Destacada *

 

Inscripción para la capacitación gratuita en Animación audiovisual para la promoción de la lectura

El programa Bibliotecas para Armar organiza un nuevo curso para adultos de Capacitación en animación audiovisual para la promoción de la lectura.

El objetivo de este curso es brindar un espacio en el cual los participantes puedan investigar, incorporar y poner en práctica los instrumentos que ofrecen las diferentes técnicas de dibujo animado tradicional.

Los textos literarios serán el punto de partida de un trabajo que pretende fomentar la lectura mediante la producción audiovisual.

 

Todos los jueves a las 17.30 hs.

Inicia el jueves 9 de junio

Biblioteca Juana Azurduy

Chile 1432

Coordina: Ayar Blasco

Gratuito – Vacantes limitadas

 

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Cursos Capacitaciones

 

Lunes 30

 

Curso Práctico Capacitación Programa Aguapey

Lunes 30 y martes 31 de mayo

14 a 18 hs.

INET

Saavedra 789, Balvanera

 

Miércoles 1

 

Capacitación para Auxiliares de Bibliotecas Comunitarias

Nuevas herramientas para la biblioteca y sus usuarios: la aparición de Internet y su valor en las bibliotecas. El Hipertexto: transformaciones en los modos de lectura y de acceso a la información que trajo consigo la irrupción de Internet. Su uso en las bibliotecas. A cargo del Lic. Mateo Niro, Coordinador del Programa Bibliotecas para Armar, docente e investigador de la UBA.

A las 16 hs.

Biblioteca José Hernández

Av. Boedo 870, 2° piso (por escalera)

 

Encuentros con autores de la literatura infantil y juvenil

Visita del escritor Franco Vaccarini.

A las 18 hs.

Asociación La Nube – infancia y cultura -

Jorge Newbery 3537

 

Jueves 2

 

Ciclo de narraciones en bibliotecas
Cuentos para niños y adolescentes a cargo de los narradores formados en el curso de Capacitación en Narración oral y lectura en voz alta.
A las 11 hs.
Instituto de menos Inchausti
Pte. Juan D. Perón 2048, Congreso

 

 

Máquinas Imposibles – Taller Juegotecas

A las 16.30 hs

El Alfarero

Luna al 1900, Barracas

 

Viernes 3

 

Capacitación en Animación a la lectura y promoción de la biblioteca. Nivel II

A las 17.30 hs.

Biblioteca Juana Azurduy

Chile 1432

 

Sábado 4

 

Taller de producción audiovisual

A las 9 hs.

Biblioteca comunitaria El Pastorcito

Manzana 5 – Casa 53 Villa Fátima – Villa Soldati

 

 

“Biblioteca Abierta”

 

El Proyecto Biblioteca Abierta que lleva a cabo el Programa Bibliotecas para Armar acompaña de manera activa el trabajo que realizan día a día las Bibliotecas Comunitarias de la Ciudad de Buenos Aires, realizando diversas actividades con el objetivo de promover la lectura y el buen funcionamiento de las bibliotecas.

 

Biblioteca AMOR Y PAZ

Comedor Amor y Paz

Orma Manzana 28, Casa 1 – Villa 24 – Barracas

Martes 9 a 11 hs.

 

Biblioteca CIENCIA Y LABOR

Club Ciencia y Labor

César Díaz 2453

Martes de 9 a 13 hs.

 

Biblioteca SANTA ANA Y SAN JOAQUÍN

Mensajeros de la Paz

Culpina 1021

Martes 9.30 a 12 hs.

 

Biblioteca COGHLAN

Asociación Amigos de la Estación Coghlan

Estomba entre Rivera y Franklin D. Roosevelt

Martes  10.30 a 12 hs.

 

Biblioteca EL PASTORCITO

Comedor El Pastorcito

Manzana 5. Casa 53 – Villa Fátima

Martes 13 a 16 hs.

 

Biblioteca OFELIO VECCHIO
Polideportivo Nueva Chicago

Lisando de la Torre 2288 -  Mataderos
Martes de 14 a 18 hs.

 

Biblioteca MARIANO MORENO

Asociación Atlética  Argentinos Juniors

Tronador y Bauness

Martes y Viernes 17 a 19 hs.

 

Biblioteca LEOPOLDO MARECHAL

Barrio Rivadavia 1

Bonorino y Castañares Casa 642 B

Martes 17 a 20 hs.

 

Biblioteca HOSPITAL TORNÚ

Hospital General de Agudos “Dr. E. Tornu”

Ex Combatientes de Malvinas 3002

Miércoles 9 a 11 hs.

 

Biblioteca JUANA AZURDUY

Cooperativa CEFOMAR

Chile 1432

Miércoles de 14.30 a 18.30 hs.

 

Biblioteca CAF 8

Centro de Acción Familiar Mitre

Av. Piedrabuena 3741 – Villa Lugano

Jueves 11 a 15 hs.

 

Biblioteca EL TIMBÓ

Parque de Flora Nativa B. Quinquela Martín

Irala 600   C.A.B.A.

Jueves 11 a 15 hs.

 

Biblioteca PADRE DANIEL DE LA SIERRA

Comedor Padre Daniel de la Sierra

Manzana 24. Casa 30

Jueves 13 a 15 hs.

ONETTI: DEJEMOS HABLAR AL VIENTO URUGUAYO

Lunes, Mayo 30, 2011

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Libro de arena recuerda al escritor uruguayo Juan Carlos Onetti en el día de su fallecimiento con una reseña biográfica y un fragmento de su texto Dejemos hablar al viento.

 

Juan Carlos Onetti nació en Montevideo en 1908. Es considerado uno de los autores más importantes de la literatura uruguaya y de la narrativa latinoamericana del siglo XX. Desarrolló una fuerte actividad periodística entre ambos márgenes del Río de la Plata que lo mantuvo unido tanto a Buenos Aires como a Montevideo. En el espacio imaginario que despliegan sus ficciones Santa María y Lavanda ocupan el lugar simbólico de ambas capitales respectivamente, y aparecen como escenarios de su “trilogía de Santa María”  La vida breve (1950), que tendría posterior continuidad en otros dos títulos igualmente magistrales: El astillero (1961) y Juntacadáveres (1967). Cuentan entre sus  primeras obras: El pozo (1939), considerada por la crítica el antecedente hispánico de la llamada literatura existencialista, nacida con Sartre y Camus; Tiempo de abrazar (1940), Tierra de nadie (1941), Para esta noche (1943), Los adioses (1954) y Para una tumba sin nombre (1959), además de las sucesivas colecciones de cuentos Un sueño realizado (1951), La cara de la desgracia (1960), El infierno tan temido (1962) y Tan triste como ella (1963).Recibió en su país el Premio Nacional de Literatura, en 1962, y en España el Cervantes, en 1980. Murió en Madrid en 1994.

 

 

 

El viejo ya estaba podrido y me resultaba extraño que sólo yo le sintiera el agridulce, tenue olor; que ni la hija ni el yerno lo comentaran. Estaban obligados a ventear y fruncir la nariz porque ellos eran sus parientes y yo no pasaba de enfermero, casi, falso, ex médico.

 

 

Aquel era el primero de los trabajos que me había elegido Frieda cuando llegué a Lavanda y la descubrí en Avenida Brasil 1597, tan hermosa y dura como en los tiempos viejos y traté de sacarle dinero-le sobraba-, o el apoyo imprescindible para todo inmigrante que pide, como un carnudo digno, una nueva oportunidad.

Los trabajos y los castigos. Cuidar la agonía del viejo que era el primero de la serie de sus venganzas sin motivo proporcional. Ella y yo preferíamos acostarnos con mujeres y alguna noche sin recuerdo chocamos en Santa María y yo no gané por merecerlo sino porque la mujercita en juego tuvo más miedo de mi carnet de comisario que avidez por lo que ella, Frieda, le estaba ofreciendo en el restaurante de la costa, sin intención de cumplir. Era un juego; y tarde en la madrugada Frieda perdió, hizo caer un chorro de saliva dentro de su vaso, se pintó la cara y pudo sonreírme antes de levantarse para salir y buscar su coche. Era, entonces, un Dedion Bouton crema, pequeño y sin capota. Habíamos estado los tres, tan cordiales, en la misma mesa. La mujercita, joven, flaca, sucia, se quedó conmigo. No puedo descubrir otra causa y esta misma es confusa.

 

 

Lo mejor de la experiencia, de la venganza primera, era la frescura de las mañanas, cuando excitado y viril por la falta de sueño me apoyada en la verja de la Embajada Argentina para esperar el ómnibus 125. Las mejores entre todas eran las mañanas de aquel verano tormentoso, con barro y hojas castañas en el suelo, aquel aire inquieto que acababa de ser hecho para mí, aquella zumbona alegría de los viejos árboles de las quintas, las casonas que habían tenido nombre y prestigio, el cielo indeciso, arremolinado.

Porque ni el aire ni yo creíamos del todo en lo que habíamos hecho y visto durante la noche; y empezábamos el día despreciando las tareas, reconstruyendo en broma el amor, la amistad, la simpatía, el simulacro de la fe en los hombres, en sus cortas y feroces creencias.

A pesar del calor que llegaba a los nervios, la noche había sido tranquila y los ritos se repitieron  con la impasible escrupulosidad de siempre. El yerno, el capitán, vino con su mujer a las nueve, casi e seguida de que la sirvienta hubiera salido del dormitorio con la bandeja de mi comida, cuando yo estaba preparando la primera inyección.

Apagué la llama del alcohol, puse la jeringa en la caja negra y volví a sentarme en el sillón con un libro abierto que se titulaba Concepciones cíclicas de Vico. Prefería no dar inyecciones sin testigos. Acompañante nocturno, dijo Frieda, y el título lo repitió Quinteros. “Doscientas dracmas por noche y el trabajo es nada”, dijo apresurado, mientras apoyaba indiferente una mano abierta en la rodilla de Frieda y me recitaba pedazos apócrifos de la historia del viejo condenado e insinuaba mis posibles descubrimientos en el dormitorio, en los muebles, en el colchón, en los gestos y el balbuceo final.

Quinteros, que había tenido un antepasado que eligió llamarse Osuna cuando en el quinientos los Reyes Católicos hicieron una pequeña limpieza. Pero él, fuera de los negocios, imponía el Quinteros como desafío inane y tal vez satisfactorio.

No sé, exactamente, cuándo decidí aceptar irremediable la necedad humana, Santa María, Lavanda, el resto del mundo que ignoraría siempre. Abstenerme de contradecir. No sé cuándo aprendí a saborear silencioso mi total desavenencia con varones y hembras. Pero mi encuentro con Quinteros-Osuna, con su estupidez poderosa, con su increíble talento para ganar dinero, me produjo un desenfreno, me obligó a aceptar con entusiasmo aquella forma de imbecilidad que él me reconocía, con elogios exagerados, casi envidiosos. Por eso dije que sí a todo y agregué detalles, retoques, perfecciones.

 

 

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Fragmento de:


Dejemos hablar al viento

Juan Carlos Onetti

Bruguera, 1979

 

 

Inauguración de la Biblioteca “Amigos del Padre Pepe”

Viernes, Mayo 27, 2011

El jueves el Programa Bibliotecas paraArmar participó de la inauguración de la Biblioteca “Amigos del Padre Pepe” en la Villa 21/24 de Barracas. Los niños y niñas del barrio se sumaron a las actividades de dibujo e historieta que se realizaron con material donado a la biblioteca.

 

 

Ángeles Durini: “No podía dejar de leer a Oscar Wilde”

Viernes, Mayo 27, 2011

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Libro de arena publica la entrevista abierta a Ángeles Durini, autora de ¿Quién le teme a Demetrio Latov, realizada por el también escritor Mario Méndez. En esta conversación pública, Ángeles cuenta sus primeras lecturas y creaciones, sus sueños de la infancia y algunos de sus relatos actuales más disparatados. El ciclo de “Entrevistas a autores de la literatura infantil y juvenil” está organizado por el Programa Bibliotecas para armar y se realiza en la Biblioteca en La Nube. Aquí, la primera parte de la charla con Ángeles Durini.

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Mario Méndez: Ángeles Durini nació en Maldonado, Uruguay, pero está radicada en Argentina desde muy chiquita. Comenzó a estudiar Letras, pero dejó… Ahora nos va a contar por qué y también que comenzó a estudiar algo muy interesante, un profesorado de literatura especializado en literatura infantil. ¿Cómo fue eso?

Ángeles Durini: Cuando estaba terminando el colegio, estaba convencida de que iba a estudiar Letras. Se me cruzaron por la cabeza otras carreras, como psicología o teatro, pero sabía que Letras era lo que iba a seguir. Me anoté en la UBA, donde la carrera estaba muy orientada a la literatura clásica. Hice dos años con mucho latín, mucho griego y eso a mí no me gustaba tanto. Entonces me metí en varios cursos, pero no terminaba de encontrar el lugar donde quería estar. Hasta que un día vi en el diario que había un profesorado de letras pero con la especialidad de literatura infantil, y dije: “¡esto es lo mío!”.

 

MM: ¿Vos sabías desde chiquita o adolescente que lo que querías era escribir?

AD: Mi abuela me contaba muchos cuentos y era muy buena narradora y yo decía que, cuando fuera grande,  iba a poder escribir todos esos cuentos. ¡Todavía lo sigo intentando!  Después, entrando en la adolescencia ya me daba un poco de pudor decirlo, ya que todos querían ser médicos, abogados, etc. Pero, bueno, yo tenía mi librito donde escribía y lo escondía.

 

MM: ¿Y con qué empezaste? ¿Escribiendo para chicos?

AD: Escribía poemas y, cuando después me animé a escribir narrativa, me pasó algo que veo que a muchos otros escritores les pasa: escribía copias de El Fantasma de Canterville de Oscar Wilde.

 

MM: Leí en un reportaje que Oscar Wilde fue muy fuerte en tus primeras lecturas.

AD: Sí, me encantaba, no podía dejar de leerlo. Me gustaba el humor que tenía. Cuando descubrí La importancia de llamarse Ernesto en la biblioteca de casa fue como un despertar, algo que me llevó a leer otras cosas también.

 

MM: Ahora que nombrás el teatro, es algo que también has escrito. ¿Lo primero que publicaste fue teatro?

AD: Sí, fue por un premio de la Municipalidad de Buenos Aires. Todavía no había publicado nada y era una obra para chicos bien chicos.

 

MM: ¿Y qué fue lo primero en narrativa que publicaste?

AD: Lo primero fue el cuento “Del otro lado” que apareció en una antología gracias a un concurso de Colihue. Varios años después salió Quién le tiene miedo a Demetrio Latov. Ese primer cuento, “Del otro lado”, me dio muchas satisfacciones. Una vez, por ejemplo, estaba paseando por Jujuy con mi sobrina -estábamos en Tilcara- y un grupo de chicos comenzaron a hacer una obra de títeres en la plaza . Comenzó la obra, nos acercamos, y trataba de dos personas: uno oscuro y uno claro que querían cruzar una frontera. De repente, noto que empiezan a repetir partes de lo que yo había escrito en ese cuento y le digo a mi sobrina: “es parecido a mi cuento”. A partir de cierto momento, esa obra de títeres se convertía totalmente en mi cuento. Entonces cuando termina todo los fuimos a saludar y les digo: “qué lindo lo que hicieron, ¿de dónde sacaron el texto?” y me dicen: “Juntamos dos textos. Uno del subcomandante Marcos y otro de un cuento de María de los Ángeles Durini”. Y yo les digo: “Ah, qué bueno, porque ¡María de los Ángeles Durini soy yo!”. Y terminamos a los abrazos y fue un momento muy lindo.

 

MM: Quien le tiene miedo a Demetrio Latov es una novela muy bonita y una especie de homenaje a Drácula, incluso desde lo textual. Contános sobre eso.

AD: La estructura sobre cómo está contada la historia es igual a la de Drácula original, que es mediante cartas entre los personajes. Acá aparecen los mails, las cartitas en clase. Además de tomar esa estructura quería ver qué pasaba si no había narrador, solamente que apareciera en los títulos.

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MM: Sos una escritora difícil para un editor, porque no caés nunca en los lugares comunes. Es más, en alguna otra entrevista dijiste que detestás los lugares comunes. Y eso es un riesgo porque es mucho menos seguro para los editores y los promotores…-

AD: Y sí, a mí me gustan los libros que me sorprenden, que me llevan para otros lados. Cuando uno lee siempre el mismo estilo se aburre. Me gusta escuchar la voz personal de cada escritor. No me gustan los libros tan estructurados con principio, nudo y desenlace.

 

MM: Con respecto a esto que decís, yo no sé si es que está en el inconciente colectivo o qué, pero, por ejemplo, cuando le leí a mis hijas tu libro Frasco Gitano,  al terminar una de ellas me miró muy seria y me dijo: “los cuentos no terminan así”.

AD: Y sí, este cuento tiene un final completamente abierto. Yo voy a confesar que cuando escribí este cuento le había escrito otro final. Quizás no todos conozcan el cuento: se trata de una nena que se va en una especie de viaje agarrada de un pañuelo y, en la primera versión que tenía, la madre la traía de vuelta. Pero a mí no me gustaba ese final, y sólo lo había hecho para tranquilizarme. Se lo mandé a Laura Escudero que me aconsejó que le sacara ese final. Sí, le dije, la verdad que esa última página fue para tranquilizarme a mí pero no me gusta. Y ella fue la que se lo mandó a Sabrina Rossi que era en ese momento la editora de la editorial Comunicarte. Lo aceptaron con el final abierto. A algunos los inquieta pero creo que no para mal.

 

MM:  Y, hablando de rarezas, había un cuento que presentaste en la editorial Amauta, ése de las escupidas. Cómo era, recordálo un poco…

AD: ¡Ah! El del príncipe que escupía. Resulta que yo estaba convencida de que había leído en un manual de historia, esos que nos daban en la secundaria, en el cual había un príncipe que se apoyaba en la libustrina del cerco del palacio y que se entretenía escupiendo a la gente. Escribí un cuento sobre ese príncipe que escupía un cuento pero después, cuando fui a la biblioteca de mi barrio a buscar ese libro de historia, me di cuenta de que no escupía, sino que tiraba frutos podridos y encima ¡pobre hombre! se murió muy joven porque no sé que enfermedad tenía.

MM: ¿Y cómo terminaba la historia?

AD: Las princesas de la corte se volvían locas porque este príncipe las escupiera. Era como que la gente del pueblo no las entendía, no les parecía tan seductor, pero a las princesas las volvía locas. Entonces pasaban a propósito por la vereda o iban hasta el palacio donde estaba el príncipe. Ocurre que una princesa medio loca logra colarse, toca una campanita y, mientras van buscar a la reina, el príncipe la escupe toda. Cuando la reina la ve toda escupida, la invita a tomar el té y, mientras le habla y le habla, el príncipe, que se había escondido atrás de la cortina, de vez en cuando le manda una escupida. El último escupitajo le da en los labios y ella muere desmayada de amor.

 

La segunda parte de la entrevista, el viernes próximo.

HAMMETT HALCÓN

Viernes, Mayo 27, 2011

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Libro de arena publica una breve reseña biográfica y un fragmento del texto El halcón maltés del escritor estadounidense Dashiell Hammett en recuerdo de su natalicio.

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Dashiell  Hammett nació en Maryland, Estados Unidos, en 1894. En 1915, entró en la “Pinkerton’s National Detective Agency” de Baltimore como detective privado, experiencia que le proporcionaría material para sus novelas. El haber vivido los hechos de cerca sirvió a su labor de escritor pues le permitió elaborar relatos pertenecientes al género policial de la serie negra en donde el detective involucra toda su corporeidad en la investigación y resolución del crimen. Alcanzó prestigio literario con Cosecha roja (1929) y La maldición de los Dain (1929), y El halcón maltés (1930), en la que dió vida a su personaje más conocido, Sam Spade. Esta novela pionera del estilo de novela negra policiaca, fue llevada al cine por John Houston y protagonizada por Humphrey Bogart.

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Miss Wonderly abrió la puerta del departamento 1001 del Coronet, luciendo un ajustado vestido de seda verde. Parecía acalorada e inquieta. Su pelo rojo, oscuro, descuidadamente recogido en ondas suaves sobre la sien derecha, algo despeinado.

Spade se quitó el sombrero y le dijo:

-Buenos días.

-Buenos días.

Su sonrisa provocó otra más leve en el rostro de ella. Sus ojos, de un azul casi violeta, no perdieron si expresión azorada. Bajó la cabeza y dijo con voz tímida y apagada:

-Pase, Mr. Spade.

Lo condujo hasta una salita decorada en rojo y crema, después de pasar ante las puertas abiertas de la cocina, el dormitorio y el baño, y le pidió disculpas por el desorden que reinaba allí.

-Está todo revuelto. Todavía no he terminado de abrir las maletas.

Colocó el sombrero sobre una mesa y tomó asiento en un canapé de nogal. Spade se sentó frente a ella en una silla tapizada de brocado, de respaldo ovalado.

Miss Wonderly se miró los dedos, los movió con nerviosidad y dijo:

-Tengo que hacerle una terrible confesión, Mr. Spade.

Spade sonrió cortésmente, una sonrisa que ella no alzó los ojos para ver, y siguió callado.

-Esa…Historia que conté ayer no era más que…una historia-balbuceó mirándolo ahora con ojos lastimeros y atemorizados.

-¡Ah!-dijo Spade despreocupadamente-. En realidad no creímos su historia Miss Wonderly.

-¿Entonces…?-una expresión de perplejidad se sumó a la ya lastimera y medrosa de sus ojos.

-Creímos en sus doscientos dólares.

-¿Qué quiere decir?-parecía no saber a qué se refería Spade.

-Quiere decir que usted nos pagó más de lo que nos habría pagado si hubiera dicho la verdad-explicó suavemente-y lo suficiente para que sus historia nos pareciera aceptable.

Los ojos de la muchacha se animaron bruscamente. Se levantó unas cuantas cuántas pulgadas del canapé, volvió a sentarse, alisó los pliegues de su falda, se inclinó hacia adelante y habló con vehemencia:

-¿Y aún así, usted estaría dispuesto a…?

Spade se detuvo con un ademán. La parte superior  de su rostro se cubrió de arrugas. La parte inferior sonrió.

-Eso depende-dijo-. Lo endiablado del asunto es Miss…¿Cuál es su nombre, Wonderly o Leblanc?

Ella murmuró, sonrojándose:

-En realidad es O’Shaughnessy: Brigid O’ Shaughnessy

-Lo endiablado del asunto, Miss O’ Shaughnessy, es que un par de asesinatos  como estos-la muchacha pegó un respingo-hacen que todo el mundo se excite, que la policía crea que puede traspasar todos los límites y que se faga difícil y costoso manejar a la gente. No es…

Se interrumpió porque ella había dejado de escuchar y estaba esperando que él terminara.

-Dígame la verdad, Mr. Spade-su voz se estremeció como si estuviera al borde de la histeria. Dos ojeras macilentas se marcaron bajo sus ojos angustiados-¿Tengo yo la culpa de…de lo que sucedió la otra noche?

Spade sacudió la cabeza.

No, a menos que haya cosas que yo no sepa-contestó-Usted nos previno que Thursby era un hombre peligroso. Claro que lo de su hermana y todo lo demás era puro cuento, pero eso no tiene importancia: nosotros no creímos una sola palabra-se encogió de hombros-. Yo no diría que fue culpa suya.

Ella dijo “Gracias” con suavidad y luego movió la cabeza de lado a lado.

-Pero nunca dejaré de reprochármelo-dijo, y se llevó una mano a la garganta-.Mr Archer estaba lleno de vida ayer por la tarde, tan fuerte, animoso y…

-Cállese-ordenó Spade-Él sabía lo que estaba haciendo. Ese es uno de los riesgos que nosotros corremos.

-¿Estaba…casado?

-Sí, y tenía un seguro de diez mil dólares, ni un solo hijo y una esposa que no lo quería.

-¡Oh, no siga, por favor!-murmuró la muchacha.

Spade volvió a encogerse de hombros.

-¡Que le vamos a hacer, si era así!

Echó una mirada a su reloj y se levantó del canapé, junto a ella.

-Este no es el momento de lamentarnos de eso-su voz era amable pero firme-.Ahí afuera anda rondando una manada de policías, ayudantes de fiscal y periodistas olfateando el suelo. ¿Qué quiere hacer?

-Quiero que usted me salve de…De todo eso-replicón con voz trémula, rozando la manga de su chaqueta con su mano tímida-. Mr. Spade, ¿saben algo de mí?

-Todavía no. Preferí verla primero.

-¿Qué…qué pensarán si se enteran de la forma en que me porté con usted…mintiéndole de esa manera?

-Comenzarían a sospechar, posiblemente. Por eso los estuve entreteniendo hasta poder verla. Pensé que tal vez no fuera conveniente que se enteraran de todo. Debemos inventar una historia que adormezca sus sospechas, si es necesario.

-Usted no cree que yo tuve algo que ver con…los asesinatos, ¿no es verdad?

Spade le sonrió y dijo:

-Olvidé preguntarle eso. ¿tuvo algo que ver?

-No.

-Perfectamente. Y ahora, ¿qué vamos a decirle a la policía?

 -

Fragmento de:

 

El halcón maltés

Dashiell Hammett

Buenos Aires, Fabril Editora, Col. Libros del Mirasol, 1963

MÁRMOL: UN HOMBRE DE LETRAS E HISTORIA

Jueves, Mayo 26, 2011

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El 25 de mayo de 1871 muere José Mármol. Libro de arena recuerda al escritor argentino a través de una reseña biográfica y un fragmento de su novela Amalia.

José Mármol nació en Buenos Aires en 1817 . Escritor romántico perteneciente a la generación del ’37, fue el autor, entre otras obras importantes, de Amalia (1855),  novela sentimental pero sobre todo novela política, anti-rosista, compuesta durante su exilio en Montevideo (que fue publicada en prensa por entregas antes de su versión impresa definitiva en  1955). Su producción literaria variada, abarcó todos los géneros, el novelístico, el lírico y el dramático:  El Cruzado (1851) El Poeta, estrenado en 1847, Armonías (1851), el poema El Peregrino (1847). Su vida estuvo signada por los avatres de la política y así también lo estuvo su obra, no solo la literaria sino la periodística, que se destaca justamente por la pasión y fervor con que ataca y denuncia durante su expatriación al régimen de Rosas. Entre otras influencias que se descubren en Mármol cuentan las de Byron, Chateaubriand, Espronceda y Zorrilla, reconocidos autores inscriptos en la línea del romanticismo europeo. Murió en Buenos Aires en 1871.

 

Ahora, el lector tendrá la bondad de volver con nosotros a nuestra conocida quinta de Barracas, en la mañana del 24 de mayo, y una hora después de aquella en que dejamos a la señora Amalia Sáenz de Olabarrieta acabando de arreglar su traje de mañana en su primoroso tocador.

Ella es otra vez la primera que se nos presenta. Está sentada en un sofá de su salón, donde los dorados rayos de nuestro sol de mayo penetran tibios y descoloridos a través de las celosías y de las colgaduras.

Está sentada en un sofá, su rostro más encendido que de costumbre, y fijos sus ojos en una  magnífica rosa blanca que tiene en su mano, y a la que acaricia distraída, con sus manos más blancas y suaves que sus hojas.

A su izquierda está Eduardo Belgrano, pálido como una estatua, con sus ojos negros rasgados y melancólicos , jaspeados sus párpados por una sombra azul que los circunda (…)

-Usted sabe, Amalia, que no han podido conseguir ni indicios del prófugo de aquella fatal noche.

-Los tendrán. Es necesario que usted salga perfectamente bueno de mi casa; y quizá será necesario que emigre usted-dijo Amalia bajando los ojos al pronunciar estas últimas palabras-. Y bien-continuó, volviendo a levantar su preciosa cabeza-yo, soy libre, señor, perfectamente libre; no debo a nadie cuenta de mis acciones, sé que cumplo, y sin el mínimo esfuerzo, un riguroso deber que me aconseja mi conciencia, y sin prohibírselo, porque no tengo derecho para ello, digo a usted otra vez que será contra mi voluntad si usted se aleja de mi casa como lo desea, sin salir de ella perfectamente bueno y si seguridad.

-¡Cómo lo deseo! ¡Oh, no Amalia, no!-exclamó Eduardo aproximándose a la seductora beldad que se empeñaba en retenerlo-; no, yo pasaría una vida. Una eternidad en esta casa. En los veintisiete años de mi existencia yo no he tenido vida sino cuando he creído perderla; mi corazón no ha sentido placer sino cuando mi cuerpo ha sido atormentado por el dolor; no he conocido, en fin, la felicidad, sino cuando la desgracia me ha rodeado. Amo de esta casa el aire, la luz, el polvo, pero temo, tiemblo por los peligros que usted corre. Si hasta ahora la Providencia ha velado por mí, ese demonio de sangre que nos persigue a todos, puede descubrir mi paradero, y entonces…¡Oh, Amalia, yo quiero comparar con mi felicidad el sosiego de usted, cómo compraría con toda la sangre de mi cuerpo cada momento de tranquilidad de su alma!

-¿Y qué habría de noble y de grande en el alma de una mujer si no arrostrase también algún peligro por la salvación del hombre a quien…a quien ha llamado su amigo?

-¡Amalia!-exclamó Eduardo-tomando entusiasmado una de las manos de la joven.

-¿Cree usted, Eduardo, que bajo el cielo que nos cubre no hay también  mujeres que identifiquen su vida y su destino con la vida y con el destino de los hombres? ¡Oh! Cuando todos los hombres han olvidado que lo son en la patria de los argentinos, deje usted a lo menos que las mujeres conservemos la generosidad de nuestra alma y la nobleza de nuestro carácter. Si yo tuviera un hermano, un esposo, un amante; si fuese necesario huir de la patria yo lo acompañaría en el destierro; si peligrara en ella, yo interpondría mi pecho entre el suyo y el puñal de los asesinos, y si fuera necesario subir al cadalso por la libertad de la tierra que lo vio nacer, en la América, yo acompañaría a mi esposo, a mi hermano o a mi amante, y subiría con él al cadalso.

-¡Amalia! ¡Amalia! ¡Yo seré blasfemo; yo bendeciré las desgracias de nuestra patria desde que estas inspiran todavía bajo su cielo el himno mágico que acaba de salir de las inspiraciones de vuestra alma!-exclamó Eduardo, oprimiendo entre sus manos las de Amalia-. Perdón, yo la he engañado a usted; perdón mil veces. Yo había adivinado todo cuanto hay de noble y generoso en su corazón; yo sabía que ningún temor vulgar podría tener cabida en él. Pero mi separación está aconsejada por otra causa: por el honor… Amalia ¿nada comprende usted de lo que pasa en el corazón de este hombre a quien ha dado una vida para conservarla en un delirio celestial que jamás hubo sentido?

-¿Jamás?

-Jamás, jamás.

- ¡Oh! Repítalo usted, Eduardo-exclamó Amalia, oprimiendo a su vez entre las suyas la mano de Belgrano y cambiando con los ojos de éste miradas indefinibles (…)

-Cierto, Amalia, cierto. Mi vida no había pertenecido jamás a mi corazón, y ahora…

-¿Ahora?…-le preguntó Amalia agitando convulsiva entre las suyas la mano de Eduardo.

-Ahora vivo en él, ahora amo, Amalia.

Y Eduardo, pálido, trémulo de amor y de entusiasmo, llevó a sus labios la preciosa mano de aquella mujer en cuyo corazón acababa de depositar, con su primer amor, la primera esperanza de felicidad que había conmovido su existencia; y durante esa acción precipitada, la rosa blanca se escapó de las manos de Amalia y, deslizándose por su vestido, cayó a los pies de Eduardo.

A las últimas palabras del joven, el semblante de Amalia se coloreó radiante de felicidad; pero, instantáneo, rápido como el pensamiento, ese relámpago de su alma se evaporó, y la reacción del rubor vino después a inclinar, como una hermosa flor abatida por la brisa, la espléndida cabeza de la tucumana.

Las manos de los jóvenes no se separaron pero el silencio, ese elocuente emisario del amor al que se debe tanto en ciertos momentos, vino a hacer que el corazón saborease en secreto las últimas palabras de los labios.”

Fragmento de:

Amalia

José Mármol

Buenos Aires, CEAL, 1967.

EL BOOM EDITORIAL DE LA LITERATURA INFANTIL

Martes, Mayo 24, 2011

 

Dentro del marco del séptimo encuentro de la capacitación para auxiliares de bibliotecas comunitarias, organizado por el programa Bibliotecas para armar, el autor, editor y docente Mario Méndez brindó una charla sobre la literatura infantil en la Argentina; su relación con la escuela y con las estrategias que las editoriales, grandes y pequeñas, han desarrollado para insertarse en el medio educativo.

 

Por Mario Méndez

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Teniendo en cuenta que ustedes son futuros auxiliares de biblioteca y que no pocas veces atenderán a niños y adolescentes que en algunas ocasiones van a recurrir a la biblioteca comunitaria en busca de literatura (y más de una vez, orientados desde la escuela), he decidido organizar esta charla tomando como base la tesis que escribí hace un par de años para obtener mi título de Editor de la Universidad de Buenos Aires. Creo que es pertinente, y nos permitirá, de paso, intercambiar algunos conceptos acerca de la oferta de literatura infantil y juvenil en la Argentina (LIJ).
elreinodelrevesLa LIJ, literatura que a estas alturas de su historia y desarrollo ha dejado de considerarse menor, ocupa un importante lugar como género particular de la literatura. Esta literatura específica ha crecido tan notablemente en los últimos años en nuestro país que dicho crecimiento bien puede considerarse un fenómeno editorial. Tanto por la cantidad de títulos que se publican año a año como por el aumento de los autores que se dedican a escribirla; por la aparición de editoriales que publican esta clase de literatura o las editoriales que deciden sumar una sección ad hoc a las preexistentes, la literatura infantil y juvenil en la Argentina viene teniendo un fuerte crecimiento que, es de preverse, continuará así por mucho tiempo. Y este fortísimo crecimiento está relacionado directamente con el aprovechamiento integral que las editoriales han realizado de la relación entre literatura infantil y juvenil y la escuela. O, mejor dicho, el sistema educativo todo, desde el preescolar hasta el secundario, pasando, fundamentalmente, por la escuela primaria.
 La relación de esta literatura y la escuela se ha dado desde siempre, tanto que no pocos especialistas se preguntan si debería llamarse realmente literatura a aquellos libros tan ostensiblemente didácticos o pedagógicos que lo que menos les interesa es crear una obra literaria, aquellos, en suma, donde la historia, el argumento, los personajes, todos los componentes de la obra literaria son una excusa para enseñar algo, a diferencia de obras como las de precursores Lewis Carroll (Alicia en el país de las maravillas, fundamentalmente), o Mark Twain (las historias de Tom Sawyer y su amigo Huck) a quienes en absoluto se les ocurrió pensar en las implicancias didácticas de sus obras. Pero no es intención de esta charla, como les decía, desarrollar en extenso las características intrínsecas de la literatura infantil y juvenil, sino ver la relación del crecimiento de la LIJ en Argentina con el aprovechamiento integral que las editoriales han hecho de la relación con la escuela. Y para ello lo mejor será desarrollar los conceptos subsidiarios de “Adopción” y “Prescripción”, conceptos tomados de la experiencia de venta de libros de textos, donde los promotores se proponen conseguir una determinada cantidad de adopciones, esto es, que los maestros, maestras, profesores, bibliotecarios, pidan determinado libro de texto a su curso y los alumnos deban comprar, en lo posible, un ejemplar cada uno del libro prescripto. Este concepto se aplicó a la venta y promoción de LIJ, alentándose el pedido (la prescripción) de una determinada novela, obra de teatro, colección de cuentos o poesías, para que lo lea todo el grado. Y aquí es cuando corresponde hablar de las estrategias que las distintas editoriales desarrollan para conseguir que las maestras y maestros prescriban sus títulos y los respectivos grados los adopten.
En principio querría diferenciar entre los libros de literatura desprovistos de una carga didáctica ostensible, de los que podrían considerarse a mitad de camino y de aquellos, por último, que llevan en sus páginas las actividades escolares, generalmente en anexos al final del texto literario, a continuación de él. Aunque vale decir, al menos según yo lo veo, que prácticamente todos ellos tienen esa carga, aunque se la disimule, porque a las editoriales no se les escapa que la forma de vender mucho es consiguiendo entrar a la escuela. Veamos por ejemplo algunas colecciones “libres de carga”: acá tengo ejemplares de la Colección “Barco de Vapor”, de la editorial SM, y también de Alfaguara-Santillana y de Sudamericana y de las más pequeñas y jóvenes Abran Cancha, Amauta y Crecer Creando. No hay en estas obras guías de estudio, ni preguntas, ni actividades sugeridas, pero fíjense en este catálogo de SM, donde se establecen los temas transversales que se pueden tratar, agrupados en el concepto “Educación en valores” (no olvidemos que “SM” significa “Santa María”, y que esta editorial tiene una fortísima inserción en las escuelas parroquiales): entonces, decía, tenemos aquí “Amistad y Amor”, “Aprendizaje”, “Salud y respeto por la vida”, etc. etc. No es difícil imaginar a la promotora de SM comentándole a la maestra de segundo o tercero interesada, por ejemplo, en Anselmo Tobillolargo (hermoso libro, por lo demás) de Cristina Macjus, libro de la serie azul, recomendado a partir de 7 años, que adoptando este libro podrá trabajar temas como “Autonomía”, “Espiritualidad”, “Superación de la incomunicación” y varios más. Y por supuesto, si la maestra adopta el libro (para lo cual lo pide –prescribe- a sus alumnos) recibe el libro gratis y quizás, con suerte y dependiendo de las posibilidades de la autora y del interés del promotor puesto en la escuela, la visita de la escritora para la feria escolar, por ejemplo. Aquí, para seguir con los ejemplos, les muestro Ruperto detective, de Roy Berocay, escritor uruguayo muy exitoso. Es de la serie morada, recomendada desde 8 años. El libro puede estar acompañado de la guía de estudios que Alfaguara entrega a las maestras sólo a su pedido, y que además, las maestras pueden bajar de la Web, inscribiéndose previamente con el nombre, escuela y grado. En ella figura la biografía, la síntesis del libro, los temas transversales y conexiones curriculares, los contenidos conceptuales, actitudinales y procedimentales, las propuestas de actividades y las actividades para un posible taller de escritura. Y en el catálogo de literatura juvenil, que aquí les muestro, también hay una grilla con temas transversales, conexión con otras disciplinas, temáticas. En este caso, con Cabo Fantasma, de mi propia autoría, puedo mostrar la guía mejor presentada, con su carpetita, y vemos que con la novela se propone trabajar Ciencias Sociales y el tema de la paz.

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Y tenemos el caso de la colección AlfaWalsh, dedicada a la obra completa de María Elena Walsh, que pese a que uno supone que se vende sola, y por impacto, porque todos hemos tenido en nuestra niñez la experiencia inolvidable de las canciones de María Elena Walsh, como “Manuelita…”, “Osías…” o la canciones de El reino del revés, también se le apunta a la escuela y nos encontramos con propuestas para que El reino del revés sea trabajado en el aula. Y fíjense, además, en ofertas integrales como los proyectos de lectura, en el que para cada grado se recomiendan cuatro libros que integran el proyecto, se especifican los contenidos relacionados con los ejes escolares, de cada uno de los títulos y luego hay propuestas de actividades para antes de la lectura, actividades de comprensión de la lectura y para después de la lectura, así como Taller de escritura. El cuadernillo, fíjense, termina con otras obras sugeridas, para que los maestros, por ejemplo, puedan conformar el proyecto cambiando un título por otro, o incluso todos ellos.
Sin cambiar de grupo editorial pero sí de sello, querría hablarles un instante de una colección intermedia, en la que, dicho sea de paso, tuve mi primera experiencia como editor, pues me tocó editar cuatro títulos: este mismo, Historias de caminos y caminantes, y otros tres, en los que hice el seguimiento editorial. Se trata de la colección “Leer es genial”, de Santillana, que está organizada, como se explica claramente en esta guía para docentes, según siete series temáticas, coincidentes con ejes curriculares: “Unos y otros”, “Iguales y diferentes”, “Decir y escuchar”, “Ingenio y enigmas”, “Cuidar y querer”, “Ayer y siempre”, “Paz y respeto”. Y en vez de colores, para las edades se diferenció en lectores, relectores, ultralectores.
Volviendo a los libros despojados de agregados educativos, pero en los que se tiene en cuenta lo escolar de todas maneras, les menciono y muestro algunos títulos de Sudamericana, editorial señera en el rubro, si se tiene en cuenta sobre todo el trabajo de Canela y Silvia Schujer para imponer entre otras la famosa colección “Pan Flauta”, y tres muestras de editoriales jovencitas que aprendieron de las experiencias anteriores. La editorial Abran Cancha, de la reconocidísima autora Adela Basch, quien fuera editora de El quirquincho. Aquí les muestro Había una vez un libro (dedicado a mis hijas y roto por ellas, como corresponde), y este pequeño catálogo donde se explica y promociona el taller que acompaña al libro. Tres títulos de Amauta, que empezó a vender su primer libro, con su “programa de lectura interactiva”, que proponía, básicamente, dos visitas del autor, en la apertura y en el cierre, con entrevista. Y por último, uno de los doce títulos de la colección “Mar de Papel” que me tocó dirigir para la editorial Crecer Creando, con su guía de actividades que claramente sigue el ejemplo de Alfaguara.
Para terminar, muestro ahora los libros que sí tienen en sus páginas las actividades escolares. Libros que son, al menos para mí no hay dudas, de literatura y no de texto. Y que proponen, más abiertamente, que la literatura sea enseñada en la escuela, cuestión con la que estoy de acuerdo plenamente y coincido con la ex editora de Estrada y de SM, mi amiga Susana Aime, que, según nos contó, al momento de fundar la colección “Azulejos”, de Estrada, se siguió el ejemplo de Cántaro, con sus famosos “Cuentos clasificados” y otras obras que son casi clásicos del nivel secundario, y de la colección Hora de lectura, también de la misma editorial. Como ven, en ambas colecciones, con distintos nombres, tales como “Manos a la obra”, “Cuarto de herramientas”, o directamente como “Actividades” se propone la utilización del libro para hacer trabajos escolares, además, por supuesto, de disfrutarlo en primer lugar como lo que es, un libro de literatura.
Para finalizar, cito a otra editora amiga, Judith Willheim, quien junto a su marido Walter Binder realiza ferias en las escuelas y fundó la editorial Calibroscopio. Ella dice, sin dudarlo, que la relación de la escuela y la venta de libros de LIJ más que importante, es, directamente, necesaria.

Otoño en la Moreno

Lunes, Mayo 23, 2011

 

Libro de arena comparte las actividades que se realizan en el marco del proyecto Biblioteca Abierta que lleva a cabo el Programa Bibliotecas para armar en las bibliotecas comunitarias de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Todos los martes, en la Biblioteca “Mariano Moreno” que se encuentra en el Complejo Polideportivo “Las malvinas” perteneciente al Club Argentino Juniors, mientras los padres juegan el clásico ajedrez de los martes, los chicos aprovechan para ocupar el espacio infantil con que cuenta la biblioteca, para realizar las tareas escolares y elegir  libros que se les leen en voz alta. Biblioteca Abierta invita a toda la comunidad a acercarse a la Mariano Moreno para consultar bibliografía escolar, para llevarse prestado un libro o para leer allí mismo al refugio del otoño.

Punta Arenas 1271 y Tronador 50, Martes y Viernes de 17:00 a 18:00

 

AGENDA SEMANAL DE ACTIVIDADES DEL PROGRAMA

Lunes, Mayo 23, 2011

 

* Actividad Destacada *


Inauguración de la Biblioteca “Amigos del Padre Pepe”

El próximo jueves 26 de mayo a las 15 hs. el Programa Bibliotecas para armar inaugura en la Villa 21/24 de Barracas la Biblioteca “Amigos del Padre Pepe”.

Este nuevo espacio de lectura contará con el aporte de libros y textos escolares que los vecinos de la Ciudad donaron en la Campaña Librada y brindará a todos los niños del barrio una sala de lectura y actividades de apoyo escolar. Para la inauguración se realizarán actividades de animación a la lectura.

 

Jueves 26 de mayo a las 15 hs.

Biblioteca “Amigos del Padre Pepe”

Manzana 13, Casa 66.

Villa 21/24, Barracas

 

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Cursos Capacitaciones


Lunes 23


Ciclo de narraciones en bibliotecas

Cuentos para abuelos y abuelas a cargo de los narradores formados en el curso de Capacitación en Narración oral y lectura en voz alta.

Santa Ana y San Joaquín

Culpina 1021, Flores

 

Jueves 26


Máquinas Imposibles – Taller Juegotecas

A las 16:30 hs

El Alfarero

Luna al 1900, Barracas

 

Viernes 27

 

Capacitación en Animación a la lectura y promoción de la biblioteca. Nivel II

A las 17.30 hs.

Biblioteca Juana Azurduy

Chile 1432

 

Sábado 28

 

Taller de producción audiovisual

A las 9 hs.

Biblioteca comunitaria El Pastorcito

Manzana 5 – Casa 53 Villa Fátima – Villa Soldati

 

“Biblioteca Abierta”


El Proyecto Biblioteca Abierta que lleva a cabo el Programa Bibliotecas para Armar acompaña de manera activa el trabajo que realizan día a día las Bibliotecas Comunitarias de la Ciudad de Buenos Aires, realizando diversas actividades con el objetivo de promover la lectura y el buen funcionamiento de las bibliotecas.

 

Biblioteca AMOR Y PAZ

Comedor Amor y Paz

Orma Manzana 28, Casa 1 – Villa 24 – Barracas

Martes 9 a 11 hs.

 

Biblioteca CIENCIA Y LABOR

Club Ciencia y Labor

César Díaz 2453

Martes de 9 a 13 hs.

 

Biblioteca SANTA ANA Y SAN JOAQUÍN

Mensajeros de la Paz

Culpina 1021

Martes 9:30 a 12 hs.

 

Biblioteca COGHLAN

Asociación Amigos de la Estación Coghlan

Estomba entre Rivera y Franklin D. Roosevelt

Martes  10:30 a 12 hs.

 

Biblioteca EL PASTORCITO

Comedor El Pastorcito

Manzana 5. Casa 53 – Villa Fátima

Martes 13 a 16 hs.

 

Biblioteca LEOPOLDO MARECHAL

Barrio Rivadavia 1

Bonorino y Castañares Casa 642 B

Martes 17 a 20 hs.

 

Biblioteca MARIANO MORENO

Asociación Atlética  Argentinos Juniors

Tronador y Bauness

Martes y Viernes 17 a 19 hs.

 

Biblioteca HOSPITAL TORNÚ

Hospital General de Agudos “Dr. E. Tornu”

Ex Combatientes de Malvinas 3002

Miércoles 9 a 11 hs.

 

Biblioteca JUANA AZURDUY

Cooperativa CEFOMAR

Chile 1432

Miércoles de 14:30 a 18:30 hs.

 

Biblioteca EL TIMBÓ

Parque de Flora Nativa B. Quinquela Martín

Irala 600   C.A.B.A.

Jueves 11 a 15 hs.

 

Biblioteca PADRE DANIEL DE LA SIERRA

Comedor Padre Daniel de la Sierra

Manzana 24. Casa 30

Jueves 13 a 15 hs.

 

Biblioteca CAF 8

Centro de Acción Familiar Mitre

Av. Piedrabuena 3741

Jueves 13 a 16 hs.