Archivo Octubre, 2007

Una biblioteca más

Viernes, Octubre 26, 2007

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El día 24 de octubre se inauguró la biblioteca del Centro Garrigós, institución situada en el barrio Paternal que depende de la Secretaría de Infancia, Adolescencia y Familia del Gobierno Nacional.

Con motivo de esta inauguración se realizaron actividades de animación a la lectura, teniendo como eje la Odisea y el tema del viaje. En estas actividades participaron niños, jóvenes y adultos. 

La Biblioteca recién inaugurada ofrecerá diversos servicios como apoyo escolar, sala de lectura, préstamo de libros a domicilio, formación de líderes literarios y periodísticos y actividades culturales, sumándose de este modo a la red de trabajo del Programa que ya cuenta con más de 55 instituciones comunitarias.

Centro Garrigós, Paz Soldán 5200, La Paternal
Tlf.: 4521-1159

Trilce

Jueves, Octubre 25, 2007

En la zona.jpg 

Hay un lugar que yo me sé
en este mundo, nada menos,
adonde nunca llegaremos.

Donde, aun si nuestro pie
llegase a dar por un instante
será, en verdad, como no estarse.

Es ese sitio que se ve
a cada rato en esta vida,
andando, andando de uno en fila

Más acá de mí mismo y de
mi par de yemas, lo he entrevisto
siempre lejos de los destinos.

Ya podéis iras a pie
o a puro sentimiento en pelo,
que a él no arriban ni los sellos.

El horizonte color té
se muere por colonizarle
para su gran Cualquiera parte.

Mas el lugar que yo me sé,
en este mundo, nada menos,
hombreado va con los reversos.

—Cerrad aquella puerta que
está entreabierta en las entrañas
de ese espejo. —¿Ésta? —No; su hermana.

—No se puede cerrar. No se
puede llegar nunca a aquel sitio
do van en rama los pestillos.

Tal es el lugar que yo me sé.

César Vallejo 
Publicado en Poesía completa, La Habana, Casa de las Américas, 1988

La ilustración es de Miriam, de la biblioteca A libro abierto, Villa 31, Retiro.

César Vallejo nació en 1892, en Santiago de Chuco, y murió en 1938, en París. Es autor, entre otras obras, de Poemas humanos y Los heraldos negros.

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Martes, Octubre 23, 2007
Por Margarita Martínez*
Entre mis libros preferidos está La caverna, de José Saramago. Lo levanté de una mesa de librería en una época en la que estaba trabajando con el mito de la  caverna de La República de Platón.

¿Por qué me gustó? Creo que por la descripción que hace de la sociedad actual donde el mercado y el consumo plantean dilemas a los seres humanos sobre las relaciones de unos con otros y de cada uno con la naturaleza. Y también sobre el sentido de cada vida en relación con el trabajo. Me resultó curioso leer en la novela cómo los lugares definen  los estilos de vida de las personas (centro comercial-campo-y zonas alternativas como la del cinturón verde y la del cinturón industrial).

Buscaba un libro sobre el mito de la caverna y encontré más. Así parece pasar con algunos libros. A mí me gustó leerlo.

*Margarita Martínez es coordinadora del Centro de Acción Familiar “Bartolomé Mitre” de Villa 20, Villa Lugano.

lacaverna La caverna
José Saramago
Alfaguara, Madrid, 2000


José Saramago nació en 1922, Azinhaga, cerca del río Tajo. Entre sus obras más conocidas destacan Ensayo sobre la ceguera o El evangelio según Jesucristo. Recibió el premio Nobel de literatura en 1998. La caverna fue publicada en el año 2000.

Bibliotecas comunitarias en Cali

Martes, Octubre 23, 2007

La misión de las Bibliotecas Públicas Comunitarias es contribuir en el desarrollo cultural, económico y tecnológico del Municipio de Cali. Se trabaja por el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades beneficiarias, con la participación en todas las manifestaciones artísticas, enfatizando en la promoción de la lectura y el acceso a amplias colecciones bibliográficas y a nuevas tecnologías. La Red se orienta por políticas coordinadas por el Programa de Bibliotecas de la Dirección de Cultura Municipal.

El Programa de Bibliotecas Comunitarias de la Alcaldía de Calí tiene sus inicios en el año 1991, en la, por entonces, Sede Comunal del Barrio Obrero la Secretaría de Desarrollo Comunitario Municipal. Su objetivo principal fue constituir bibliotecas organizadas con la participación de la comunidad. Desde entonces esos lugares se han convertido en espacios para el fomento de la lectura, apoyo al trabajo escolar y a las manifestaciones culturales, además han permitido el acceso democrático a la información y a la injerencia directa de la comunidad en los Comités de Planificación.Desde sus inicios su enfoque participativo perseguía recuperar la actividad cultural del ‘barrio’, convirtiendo la biblioteca en un importante eje de integración.

Más información sobre la Red de Bibliotecas Públicas Comunitarias de Cali aquí

“Yo rimo todo”

Lunes, Octubre 22, 2007

carla
Reportaje público a Adela Basch, escritora de literatura infantil y editora.

El ámbito del Museo Parlamentario, circundado por leyes fundamentales, fotos de políticos históricos y mobiliario del antiguo Senado de la Nación, rebosaba de público. Era la tarde del 16 de agosto y atardecía en la Ciudad de Buenos Aires. Allí, organizado por el Programa Bibliotecas para armar y moderado por el también escritor Mario Méndez, se desarrollaría la segunda jornada del seminario sobre Literatura infantil y juvenil con un reportaje público a Adela Basch, poeta, dramaturga, cuentista y editora argentina.
A continuación, el resultado de esas casi dos horas de amistosa conversación.

LOS COMIENZOS
Adela Basch: Empecé a escribir cuando tenía 8 años, enamorándome de un compañero del colegio. Los años siguientes me enamoraba de otros distintos cada vez y así seguía escribiendo poemas de amor. Pero la primera vez que escribí algo mínimamente decente y decoroso, que más o menos me pareció que valía la pena publicar, fue a los 32, ¡miren todo el tiempo que pasó! Tenía 32 años cuando escribí lo que fue mi primer libro, una obra de teatro: Abran cancha, que aquí viene don Quijote de La Mancha. Al tiempo escribí la que fue mi segunda obra de teatro, Oiga, chamigo aguará, alguno de ustedes la habrá leído.
La cosa es que yo escribía y quería publicar como todos… y empecé a intentarlo y me encontraba en las editoriales con un cliché que era: “teatro y poesía no publicamos porque teatro y poesía no se venden”. Ahí me di cuenta por primera vez de que, en algo, la literatura tenía también que ver con vender o no vender, cosa que hasta ese momento no se me había ocurrido. Tenía quizá una idea un poco ingenua de la vida. En aquel tiempo nadie quería publicar teatro pero yo soy una mujer persistente, muy persistente, y seguí, seguí y seguí. Esta obra, Abran cancha…, entre otros lugares, la había llevado a ediciones Colihue y también me habían dicho que no -porque “teatro y poesía no se venden”. Pero después de unos meses de haber dicho que no, me llamaron y me informaron que habían cambiado de idea, que aunque “teatro y poesía no se venden”, la obra les gustaba y que lo iban a intentar. Y la publicaron y anduvo bien, muy bien. Tanto que después de tantos años se sigue reimprimiendo en la misma editorial. Hoy le agradezco a ediciones Colihue que se haya animado a publicar algo que nadie publicaba en ese momento –estamos hablando de 1985. Y con ese gesto de Colihue de decirme que sí, y con mi propia persistencia, se abrió una puerta para el teatro en las editoriales argentinas, porque muchos autores empezaron a publicar obras de teatro. Y yo tengo que decir humildemente que tengo obras de teatro publicadas en todas las editoriales argentinas. Estoy contenta de haber podido hacerlo. Hubo muchos momentos en que me ganaba el desánimo, pero les digo por si les pasa a ustedes en algo, que hay que seguir, hay que insistir, si a uno le parece que vale la pena. (more…)

El libro de nunca acabar

Jueves, Octubre 18, 2007

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Uno hubiera deseado tanto que el libro continuase y, si eso era imposible, al menos tener otros datos acerca de los personajes, saber ahora alguna cosa de sus vidas, emplear la nuestra en cosas que no fueran del todo extranjeras al amor que ellos nos habían inspirado y cuyo objeto de pronto nos faltaba, no haber amado en vano por una hora, a unos seres que mañana no serían más que un nombre sobre una página olvidada, en un libro sin relación con la vida y sobre cuyo valor nosotros nos habíamos confundido, ya que su destino aquí abajo —no lo comprendemos ahora y nuestros padres nos lo enseñaban desde la necesidad de una frase con desdén— no apuntaba de ningún modo a, como nosotros lo habíamos creído, contener el universo, sino más bien a ocupar un lugar bien estrecho en nuestra biblioteca de escribano, entre los fastos sin prestigio del Diario de modas ilustrado y la Geografia de Eure-et-Loir.

En Sobre la lectura de Marcel Proust
La ilustración es de Carla, de la Biblioteca del CAF Mitre, Villa 20