LA LLAMA DE RULFO

Mayo 16, 2012 por librodearena

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Libro de arena comparte la actividad especial sobre Juan Rulfo, que, a propósito del día de su nacimiento, se llevó a cabo en el Cesac 27, a cargo de Claudia Fernández y con la participación especial de Vanesa.

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Compartimos en sala de espera los semanales encuentros de lectura que indagan sobre las experiencias y vivencias en la transmisión de relatos orales en el círculo familiar y en particular en el vínculo entre padres e hijos a partir de la lectura de una selección de cuentos cortos que dinamiza el encuentro y da palabra a los asistentes.
Compartimos extractos que ejemplifican el uso de la metáfora y de la imagen como recurso literario.

 Diles que no me maten…
 ”Entonces pensó que no tenía nada más que decir, que tendría que buscar la esperanza en algún otro lado.”
“Tenía que haber alguna esperanza. En algún lugar podría aún quedar alguna esperanza”.
“Comenzó a sentir esa comezón en el estómago que le llegaba de pronto siempre que veía de cerca la muerte y que le sacaba el ansia por los ojos, y que le hinchaba la boca con aquellos buches de agua agria que tenía que tragarse sin querer”.

En este marco, abordamos la obra de Juan  Rulfo y compartimos su reseña biográfica.

Juan Rulfo nació el 16 de mayo de 1917 en México. Huérfano tempranamente, vivió en un internado en Guadalajara, la capital del estado de Jalisco.
Una vivencia fundacional con el mundo literario fue a través de su contacto con la biblioteca de los curas. Lecturas que más trade el autor evocará como inciáticas.
Una huelga de la Universidad de Guadalajara le impide inscribirse en ella y decide trasladarse a la ciudad de México. La imposibilidad de revalidar los estudios hechos en Jalisco tampoco le permite ingresar a la Universidad Nacional, pero asiste como oyente a los cursos de historia del arte de la Facultad de Filosofía y Letras. Se convierte así en un conocedor muy serio de la bibliografía histórica, antropológica y geográfica de México.
Su obra fue multidisciplinar, abordó tanto la literatura cómo la fotografía.
Publica sus cuentos en revistas como Pan y América, material que incluirá luego en “El llano en llamas”, serie de cuentos, entre ellos “Luvina” que, algunos autores afirman, daría origen a la novela “Pedro Páramo”.
Dentro de su obra fotográfica se encuentra “100 fotografías de Juan Rulfo”, último material editado.
En sus últimas dos décadas, en el Centro indigenista Méxicano, se dedicó a la edición de una colección antigua de antropología.
Fallece en México en 1986.

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Más información: aquí

La muerte de Carlos Fuentes

Mayo 15, 2012 por librodearena

 

 

Carlos Fuentes (1928 – 2012)

EL MAGO DE BAUM

Mayo 15, 2012 por librodearena

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En recuerdo del natalicio de Frank Baum, autor de El Mago de Oz, Libro de arena publica un comentario de lectura junto con un fragmento del texto.

 

Por Pía Chiesino

 

Con El Mago de Oz, me pasó algo no habitual. Vi la película mucho antes de leer la novela. La novela la leí siendo adulta. Como pasa en la mayoría de las ocasiones el libro “dice” mucho más. Y nos enfrenta con situaciones desconocidas. Si bien el grupo original de Dorothy, su perro Toto, el Espantapájaros, el Hombre de Hojalata y el León es el mismo, la novela nos brinda información sobre los personajes que es nueva y la historia es más compleja.

Nos enteramos de que Dorothy es huérfana y que los tíos con quienes vive son personas que no ríen nunca. Nos enteramos de que el Hombre de Hojalata era un leñador, un hombre de carne y hueso,  y que es de hojalata porque su hacha, embrujada, (por pedido de los padres su novia), lo descuartizó, y fue posible reconstruir todo su cuerpo, excepto el corazón.

Y algo que me pareció notable (imposible que apareciera en la versión cinematográfica, quizá por tratarse de una comedia musical) es que, como en todas las grades novelas juveniles, en el viaje a la Ciudad Esmeralda, los personajes corren riesgos.

Algunos de esos riesgos (o pruebas que tienen que superar), son menores: tener que atravesar un campo de amapolas sin dormirse, por ejemplo.

En otros momentos, la vida del grupo y la posibilidad de conseguir lo que desean, está en riesgo. Se presentan situaciones en las que, la disyuntiva es entre la vida de ellos, o la de los personajes que envía la Maligna Bruja de Occidente, para impedir que lleguen a Oz y esclavizarlos. Y en esos momentos, los personajes matan a sus antagonistas.

La novela, como todas las grandes historias, no presenta una realidad en la que los personajes son buenos o malos. Son complejos.  El mismo “mago”, es un mentiroso, que consigue “cumplirle” los deseos a cada uno, de manera bastante discutible, y, puntualmente, en el caso de Dorothy, ni siquiera consigue enviarla nuevamente a su casa. Él se va en un globo aerostático (se supone que hacia el “mundo real”, el mismo del que ha llegado ella) y la abandona.

El  supuesto mago no es tal. No tiene poderes para concederle deseos a nadie. En realidad, los personajes crecen y consiguen tener “cerebro”, “corazón” y “valentía” pero cada  uno ya tenía en sí mismo, parte de lo que “recibe”.

La novela tiene momentos en los que se presentan al lector grandes problemas: el Espantapájaros y el Hombre de Hojalata discutiendo sobre la mayor importancia del corazón o del cerebro para ser felices, están presentando la vieja discusión entre los defensores de  la emoción, y los de la razón.

El Mago de Oz es una hermosa novela, y tiene el final que corresponde. Glinda, la bruja buena del Sur, ayuda a Dorothy a regresar a Kansas, a la casa de sus tíos. Aunque en Kansas no haya brujas buenas o malas, espantapájaros que hablan, ciudades de porcelana o esmeralda, y caminos de ladrillo amarillo…aunque sea un paisaje seco, en el que se vive con el riesgo de ser víctimas de los ciclones, es el único lugar al que Dorothy desea regresar.

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“En busca del Gran Oz”


Aquella noche se vieron obligados a acampar en medio del bosque, debajo de un

árbol gigantesco, pues no se veía vivienda alguna por los alrededores. El árbol los protegió muy bien del rocío, y el Leñador cortó una buena cantidad de madera con su hacha, mientras que Dorothy hizo una espléndida fogata que la calentó bastante, haciéndola sentirse menos sola. Ella y Toto comieron los últimos restos del pan, y la niña se dio cuenta ahora de que no habría desayuno para ellos.

-Si quieres, me adentraré en el bosque y mataré un ciervo para ti -ofreció el León-.

Puedes asarlo con este fuego, ya que tienes esa costumbre tan rara de cocinar las viandas, y así tendrás un buen desayuno por la mañana.

-¡No! ¡Por favor, no! -rogó el Leñador -. Seguro que me pondría a llorar si mataras a un pobre ciervo, y entonces se me oxidaría de nuevo la mandíbula.

Pero el León se internó en el bosque a buscar su propia cena, y nadie supo nunca qué comió esa noche, porque no lo dijo. Y el Espantapájaros halló un árbol lleno de nueces que puso en la cesta de Dorothy a fin de que no pasara hambre por un largo tiempo. A la niña le agradó mucho esta atención tan bondadosa del Espantapájaros, aunque rió a más y mejor al ver su torpe manera de recoger las nueces. Sus manos rellenas eran tan poco ágiles y las nueces tan pequeñas que dejó caer tantas como tantas puso en la cesta; pero al Espantapájaros no le preocupó el tiempo que le llevara llenar el recipiente, ya que esto lo mantenía alejado del fuego, pues la verdad es que temía que saltara una chispa y lo consumiera por completo. Por ello se mantuvo a buena distancia de las llamas, y sólo se acercó a Dorothy para cubrirla con hojas secas cuando la niña se acostó a dormir, lo cual la mantuvo abrigada y cómoda hasta la mañana.

Al amanecer, Dorothy se lavó la cara con el agua de un arroyo cantarino y poco

después partieron de nuevo hacia la Ciudad Esmeralda.

El día iba a ser muy ajetreado para los viajeros. No habían caminado más de una

hora cuando vieron ante ellos una gran zanja que cruzaba el camino y parecía dividir el bosque en dos partes hasta donde la vista alcanzaba. Era muy ancha y cuando se acercaron cautelosamente hasta el borde, observaron su gran profundidad y las numerosas piedras afiladas que salpicaban el fondo. Sus costados eran tan empinados que ninguno de ellos podría deslizarse hasta abajo o subir de nuevo por la parte opuesta, y por el momento pareció que allí iba a terminar el viaje.

-¿Qué hacemos ahora? -suspiró Dorothy.

-No tengo la menor idea -dijo el Leñador, mientras que el León agitaba su melenuda cabeza y parecía sumirse en profundas meditaciones.

-Es seguro que no podemos volar -dijo por su parte el Espantapájaros-. Tampoco

podemos bajar al fondo de este zanjón tan profundo. Por lo tanto, si no podemos saltarlo, tendremos que quedamos donde estamos.

-Yo creo que puedo saltarlo -expresó el León Cobarde luego de medir la distancia

con la mirada.

-Entonces estamos salvados -aprobó el Espantapájaros-; tú puedes llevarnos sobre tu lomo a todos nosotros, por una vez.

-Bien, lo intentaré -asintió el León-. ¿Quién irá primero?

-Yo -se ofreció el hombre de paja-, porque si no lograras salvar esa distancia,

Dorothy podría matarse o el Leñador se abollaría todo contra las piedras de abajo; pero si me llevas a mí eso no importaría mucho, ya que la caída no me haría daño alguno.

-Yo mismo tengo un miedo terrible de caer -confesó el felino-. Pero supongo que no queda otra alternativa que intentarlo, así que monta sobre mi lomo y haremos la prueba.

El Espantapájaros se instaló sobre el lomo del León, y la enorme fiera fue hasta el

borde del barranco y se agazapó.

-¿Por qué no tomas impulso para saltar? -preguntó el hombre de paja.

-Porque los leones no lo hacemos así -fue la respuesta.

Después dio un tremendo envión, voló por el aire y fue a posarse con gran suavidad en el otro lado del zanjón. Todos se sintieron encantados de ver la facilidad con que lo había hecho, y después que el Espantapájaros se apeó de su lomo, el León volvió a saltar

sobre la fisura.

Como decidió ser la próxima, Dorothy tomó a Toto en sus brazos y se instaló sobre el lomo del León, agarrándose fuertemente de la melena con una mano. Un momento después le pareció como si volaran por el aire, y luego, antes de darse cuenta de nada más, ya estaban a salvo en el otro lado. El León volvió por tercera vez para trasladar al Leñador, y después se sentaron un rato a fin de dejar descansar a la fiera, pues sus grandes saltos habíanle cortado el aliento y jadeaba como un enorme perro que hubiera corrido demasiado.

De ese otro lado el bosque se presentaba muy tupido, oscuro y bastante lúgubre.

Después que el León hubo descansado, continuaron su marcha por el camino amarillo

preguntándose cada uno de ellos si alguna vez saldrían de aquella espesura para volver a

ver la luz del sol. Para colmo de males, empezaron a oír ciertos ruidos misteriosos

procedentes de lo profundo del bosque, y el León les susurró que era en aquella región

donde vivían los Kalidahs.

-¿Qué son los Kalidahs? -preguntó Dorothy.

-Unas fieras monstruosas con cuerpos de osos y cabezas de tigres -contestó el León-.

Sus garras son tan largas y filosas que podrían abrirme en dos con tanta facilidad como

podría yo matar a Toto. Les tengo un miedo terrible a los Kalidahs.

 

Fragmento de:

El mago de Oz

L. Frank Baum

Barcelona: El Aleph editores, 2002.

7º encuentro de la Capacitación para auxiliares de bibliotecas comunitarias

Mayo 14, 2012 por librodearena

En el séptimo encuentro de la Capacitación para auxiliares de bibliotecas comunitarias, organizado por el programa Bibliotecas para armar, la especialista en artes, María Trombetta, brindó una charla sobre estrategias de animación a la lectura a través de las artes escénicas.

 

 

LOS LENGUAJES ARTÍSTICOS EN ARTICULACIÓN CON ESTRATEGIAS DE ANIMACIÓN A LA LECTURA

 

Los lenguajes artísticos constituyen instrumentos privilegiados para desarrollar estrategias tendientes a promover la lectura en niños, adolescentes y adultos. Las características de los mismos permiten planificar experiencias desde un abordaje integral que involucra lo corporal,  lo afectivo y lo cognitivo, por lo que toda propuesta realizada a partir de este encuadre resulta placentera y significativa para quienes la transiten.

Cada lenguaje artístico tiene determinados códigos y elementos que le son propios. En la medida que, como mediadores de lectura, poseamos cierto recorrido como expertos  o aficionados a su práctica, nos será posible servirnos de ellos en el desarrollo de proyectos tendientes a fomentar el hábito de la  lectura.  Toda disciplina artística implica además una actitud lúdica: si el juego es una actividad inherente a la condición humana, cada lenguaje aporta las reglas o leyes que orientan dicho impulso lúdico hacia fines determinados.

Un proyecto surge ante la necesidad de realizar acciones tendientes a generar un cambio de conducta en un grupo (alumnos de una escuela, miembros de una comunidad): ante la detección de un problema se planifican estrategias para modificar dicha realidad. Debemos entonces definir, ante dicho diagnóstico, sobre qué aspecto vamos a accionar y con qué medios lo haremos. En lo relativo a la animación a la lectura,  un primer recorte que surge se relaciona con el material bibliográfico a utilizar.  Para eso tendremos en cuenta diversos criterios: la edad de los destinatarios, sus intereses, el tiempo del que dispondremos para llevar a cabo la actividad, cuestiones como géneros literarios o movimientos artísticos que deseemos abordar, entre otros. Esta primera decisión implica un recorte que a la vez encuadra y orienta el trabajo.

Una vez definido este punto, luego de seleccionado el o los textos a trabajar, se plantea un nuevo problema: el modo de abordar interdisciplinariamente dicho material.  Para esto es importante, teniendo en cuenta siempre el público a quien va dirigida la actividad, realizar un adecuado trabajo de introducción y contextualización: con qué etapa histórica se relaciona el texto, datos sobre el autor, características del género al que pertenece.  Y, de acuerdo al lenguaje artístico seleccionado (Teatro, Música, Plástica, Fotografía, Danza), cuáles de sus elementos nos servirán para proponer un acercamiento al texto literario.  No se trata de realizar una “traducción” de lo literario a otra disciplina, promoviendo la representación en las producciones, si no de facilitar conexiones que permitan a los participantes investigar y conocer los materiales  desde una postura activa y creativa.

La posibilidad de acercarse a la lectura desde un enfoque lúdico y creativo deja en quienes participan la huella de una experiencia enriquecedora. Los lenguajes artísticos favorecen la creación de espacios significativos a partir de los cuales es posible generar experiencias de ese tipo, vinculadas desde el placer con el hábito de la lectura.

 

 

AGENDA SEMANAL DE ACTIVIDADES DEL PROGRAMA

Mayo 14, 2012 por librodearena

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Programación semanal de Bibliotecas para Armar

 

Miércoles 16

Capacitación para Auxiliares de Bibliotecas Comunitarias

Estrategias que promueven la lectura: la narración oral. Encuentro donde se abordarán recursos y conceptos relacionados con el arte de narrar. A cargo de Gabriela Halpern, docente y narradora.

A las 16 hs.

Biblioteca José Hernández

Actividad con inscripción previa

 

Capacitación en Narración Oral y Lectura en Voz Alta

Conceptos teórico-prácticos acerca de la narración oral de cuentos, con el fin de incentivar la lectura en niños, adolescentes y adultos. A cargo de la narradora Gabriela Halpern.

A las 18 hs.

Auditorio del Museo Monte Piedad

Actividad con inscripción previa

 

Viernes 18

Curso de producción en animación a la lectura y promoción de la biblioteca

El seminario se propone como un espacio a partir del cual los participantes puedan desarrollar sus propios proyectos de mediación en animación a la lectura, poniendo en práctica los instrumentos que ofrecen, con esa finalidad, las diferentes manifestaciones artísticas. A cargo de María Trombetta.

A las 17 hs.

Casa del Chubut

Actividad con inscripción previa

 

 

Biblioteca Abierta”

 

El Proyecto Biblioteca Abierta, que lleva a cabo el Programa Bibliotecas para Armar, acompaña de manera activa el trabajo que realizan día a día las Bibliotecas Comunitarias de la Ciudad de Buenos Aires, realizando diversas actividades con el objetivo de promover la lectura y el buen funcionamiento de las bibliotecas.

 

 

Biblioteca BARTOLOMÉ MITRE

Centro de Acción Familiar Mitre

Larraya 4370, Villa 20, Lugano

Viernes de 9 a 12 hs.

 

Biblioteca A LIBRO ABIERTO

Centro de Acción Familiar Nº 6

Manzana 22, Casa 30, Villa 31, Retiro

Viernes de 9 a 12 hs.

 

Biblioteca CIENCIA Y LABOR

Club Ciencia y Labor

César Díaz 2453, Villa General Mitre

Lunes de 9 a 12 hs.

 

Biblioteca CESAC BARRIO MITRE

Centro de Salud Barrio Mitre

Arias 3783, Saavedra

Miércoles de 9 a 12 hs.

 

Biblioteca LA MAGA

Centro Cultural Julio Cortázar

O’ Higgins 3050, Nuñez

Lunes de 18 a 21 hs.

 

Biblioteca HOGAR EVA DUARTE

Hogar Eva Duarte

La Pampa 750, Nuñez

Jueves de 9 a 12 hs.

 

Biblioteca OFELIO VECCHIO

Polideportivo Nueva Chicago

Lisandro de la Torre 2288 -  Mataderos

Viernes de 16 a 18:30 hs.

 

Biblioteca EDAD DORADA

Hogar Santa Ana y San Joaquín

Culpina 1021, Flores

Martes de 11 a 13 hs.

 

Biblioteca Servicio Penitenciario de Villa Devoto, Módulo Nº 3

Servicio Penitenciario Federal de Villa Devoto

Bermúdez 2651, Devoto

Lunes de 9 a 11 hs.

 

 

Biblioteca LOS SIETE LOCOS

Centro Cultural Resurgimiento

J. G. Artigas 2262, Paternal

Viernes de 18 a 20 hs.

 

 

 

FIN DE FERIA

Mayo 11, 2012 por librodearena

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Por Mario Mendez

Se acabó esta semana, con un día que pareció casi de más (un lunes para los rezagados, quizás, o para que los expositores sacaran cuentas, se relajaran, fueran juntando sus cosas), la populosa Feria del Libro de Buenos Aires.
Atrás quedan el más de millón de personas que la visitaron, como todos los años, en un fenómeno raro, de difícil análisis: gente que hace colas de hasta tres horas, para pagar una entrada y recorrer pasillos atestados, convocados, quien sabe si por la lectura o por el rito: ir a la Feria ya es un clásico. Hay, claro, de todo, como corresponde. Gente que busca libros raros, gente que busca ofertas, gente que hace cola para que le firme su ejemplar alguno de sus autores favoritos o aquellos que hacen cola para que les firme su primer y acaso único título  la estrella de turno (políticos, periodistas, modelos, actrices, locutores) que ha publicado este año un libro que, a qué negarlo, probablemente será muy efímero.

Quedan, también, cansados, más o menos contentos, más o menos tristes (se aplica mejor que nunca el famoso refrán: “cada uno habla de la feria según como le fue en ella”), los expositores y el enorme grupo de gente que trabaja para las editoriales, entes oficiales, organizaciones no gubernamentales, librerías y hasta cafeterías que han tenido en la Feria su lugar de trabajo durante veinte días arduos. Y los escritores que han ido a firmar (o a “no firmar”, como me dijo alguno), los narradores que juntaron chicos y grandes a escucharlos, los promotores que hablaron de los libros que le gustan, aquellos que realmente promovieron lectura.

Se acabó la Feria. Hubo homenajes (a Antonio Di Benedetto, a nuestra recientemente premiada con el premio Andersen, María Teresa Andruetto, a los hace poco fallecidos Carlos Schlaen, Eduardo Dayán, Gustavo Roldán), hubo algunas polémicas entre ministros, hubo mucho ruido.

Se acabó, y la verdad que a mí me conmueve. No me voy a sumar a los que despotrican contra ella (pero van igual, y ponen mucho esfuerzo y expectativas en estos días), a los que le restan valor.  Como escritor, como editor, como asiduo concurrente desde que era un pibe y me venía especialmente de Mar del Plata a andar por los pasillos de la vieja Feria en el predio de Libertador,  me deja pensando. A mí, me vaya como me vaya, me gusta la Feria. Es una fiesta, tumultuosa, ruidosa, dispar, como casi todas las fiestas. Pero se hace alrededor de los libros, como casi ninguna otra, y eso merece ser festejado.

FLECO Y LAS PALABRAS

Mayo 10, 2012 por librodearena

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Los chicos que como al protagonista de esta historia les gusta leer, se sumergen en el lenguaje, en las palabras, en su sonoridad y sus sentidos e inventan historias sobre lo que les pasa. Libro de arena presenta una reseña sobre el reciente libro para chicos Fleco y las palabras de Claudia Maiocchi, cuya lectura recomienda fervientemente.

 

Por Mateo Niro

Fleco es el nombre de un libro muy divertido de Claudia Maiocchi editado por la Abran Cancha, la editorial de la genial Adela Basch. A Fleco, el protagonista del libro, un chico de 12 años, le gusta muchísimo leer. Y también contar historias. Tanto, que sus amigos de la escuela, cuando tienen hora libre, apagan la luz y le piden a Fleco que les cuente relatos de fantasmas, de sótanos misteriosos y de pasos tenebrosos en la noche. Por esa habilidad y por pura astucia, Fleco se transformó así en un escritor profesional de piropos, versos y redacciones para sus compañeros.

Este libro narra tres historias que tienen a Fleco como protagonista. La primera cuenta sobre cierto día en que la maestra les tomó una prueba de lengua muy muy fácil y Fleco, por el afán de divertirse o demostrar todas las posibilidades que dan las palabras, respondió la consigna como mejor le parecía (y no como se debía). En el segundo cuento, el de “El extraño caso del Dr. Fleco y Mr. Chat”, lo que pasa es que Fleco se enamora de Carolina y que alguien le usurpa su alias del chat y comienza a decirle cosas feas a ella como si fuera él. Eso hace que el superhéroe de la gramática deba transformarse en el superciberdetective. El último de los cuentos es un relato íntimo que muestra a la autora reflexiva y afectuosa con el personaje de su libro, el propio Fleco.

 

Claudia Maiocchi

Ilustraciones de Alex Dukal

Ediciones Abran Cancha.

 

AGENDA SEMANAL DE ACTIVIDADES LITERARIAS

Mayo 9, 2012 por librodearena

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Miércoles  9

 

Ciclo de cine debate “Guerra y cine” : La lengua de los hijos

En el marco de la exposición Malvinas. Archipiélago de la memoria, se realiza este ciclo de cine que dará lugar a la proyección de una parte de la rica filmografía referida al conflicto. Organiza la cátedra de Análisis y Crítica Cinematográfica de la Carrera de Artes, FFyL, UBA.

Desobediencia debida (Victoria Reale, 2010, 94 min.)

A las 18.30 hs.

Auditorio David Viñas del Museo del libro y de la lengua

Biblioteca Nacional, (Agüero 2502).

 

Cine: Ciclo Nocturna. Proyección del film: El grito de la muerte.

A las 20 hs

Sala Batato Barea

A las 20 hs.

Sala Batato Barea
Centro Cultural Rojas, (Av. Corrientes 2038).

 

Narrativa argentina actual

Intervenciones en torno de Señora grande de José Fraguas. Participan: Evelyn Galiazo, Mariano Dorr, Soledad Guarnaccia, Gabriela Bejerman, Teté García Bravo.

Presentación de Drama queens songs por Gimena Riestra.

A las 19 hs.

Sala Meyer Dubrovsky, 3º piso

Centro Cultural de la Cooperación, (Av. Corrientes 1543).

 

 

Jueves 10

 

Conciertos: Nora García

La pianista Nora García interpreta obras de su autoría y de Carmelo Saitta, Claudio Alsuyet, Javier Torres Maldonado y Daniel Teruggi. Artista invitado: Damián Romagnoli (flauta).

A las 19 hs.

Auditorio Jorge Luis Borges

Biblioteca Nacional, (Agüero 2502).

 

 

Viernes 11

 

Teatro: Cuentos con sentimientos

Presentación del grupo de narración oral Boca Florida.

Boca Florida está integrado por Marcia Corrao, Lily D’Avila, Andrea Dudas, Graciela Joaquín, Flavia Lépez, Sonia Marotto, Silvia Muñoz, Mabel Plaul y Mónica Vita. Ha participado con sus espectáculos en la Feria del Libro de Buenos Aires y en la Feria del Libro Infantil y Juvenil, y en escuelas primarias, asociaciones vecinales, geriátricos y radios.

A las 17 hs.

Sala Augusto Raúl Cortazar

Biblioteca Nacional, (Agüero 2502).

 

Música: Breve show de Hana junto a su muestra “Una pintura, una canción. Visiones Simultáneas”

A las 21 hs.

Espacio de arte A

Centro Cultural Rojas, (Av. Corrientes 2038).

 

 

Sábado 12

 

Conciertos: La ciudad de las mil cuerdas

La Camerata Argentina de Guitarras presenta La ciudad de las mil cuerdas, concierto creado para gran ensamble de guitarras.

A las 17 hs.

Auditorio Jorge Luis Borges

Biblioteca Nacional, (Agüero 2502).

 

 

Martes 15

 

Cine y Música de Autor

Séptima temporada

Alfredo Li Gotti, una pasión cinéfila, de Roberto Ángel Gómez (2010)

A las 19 hs.

Auditorio Jorge Luis Borges

Biblioteca Nacional, (Agüero 2502).

 

 

Convocatorias

 

LXXV Certamen 2012 Juegos Florales Hispanoamericanos (guatemala). La Honorable Municipalidad de Quetzaltenango Guatemala, Centroamérica y la Comisión Permanente de Juegos Florales Hispanoamericanos convoca al Septuagésimo Quinto Certamen

dedicado a la escritora guatemalteca Carmen Matute.

El certamen comprende las ramas de: POESÍA, NOVELA Y ENSAYO

Inscripción: sin restricciones.

Cierre: 18 de mayo

Bases y condiciones: aquí

 

UN CIELO DIBUJADO

Mayo 8, 2012 por librodearena

                

               Carlos Loiseau 1948 – 2012                                Maurice Sendak 1928 – 2012

 

6º Encuentro de la Capacitación para Auxiliares de Bibliotecas Comunitarias

Mayo 7, 2012 por librodearena

Dentro del marco del sexto encuentro de la Capacitación para auxiliares de bibliotecas comunitarias, organizado por el programa Bibliotecas para armar, el autor, editor y docente Mario Méndez brindó una charla sobre la literatura infantil en la Argentina; su relación con la escuela y con las estrategias que las editoriales, grandes y pequeñas, han desarrollado para insertarse en el medio educativo.

 

Por Mario Méndez

Teniendo en cuenta que ustedes son futuros auxiliares de biblioteca y que no pocas veces atenderán a niños y adolescentes que en algunas ocasiones van a recurrir a la biblioteca comunitaria en busca de literatura (y más de una vez, orientados desde la escuela), he decidido organizar esta charla tomando como base la tesis que escribí hace un par de años para obtener mi título de Editor de la Universidad de Buenos Aires. Creo que es pertinente, y nos permitirá, de paso, intercambiar algunos conceptos acerca de la oferta de literatura infantil y juvenil en la Argentina (LIJ).
La LIJ, literatura que a estas alturas de su historia y desarrollo ha dejado de considerarse menor, ocupa un importante lugar como género particular de la literatura. Esta literatura específica ha crecido tan notablemente en los últimos años en nuestro país que dicho crecimiento bien puede considerarse un fenómeno editorial. Tanto por la cantidad de títulos que se publican año a año como por el aumento de los autores que se dedican a escribirla; por la aparición de editoriales que publican esta clase de literatura o las editoriales que deciden sumar una sección ad hoc a las preexistentes, la literatura infantil y juvenil en la Argentina viene teniendo un fuerte crecimiento que, es de preverse, continuará así por mucho tiempo. Y este fortísimo crecimiento está relacionado directamente con el aprovechamiento integral que las editoriales han realizado de la relación entre literatura infantil y juvenil y la escuela. O, mejor dicho, el sistema educativo todo, desde el preescolar hasta el secundario, pasando, fundamentalmente, por la escuela primaria.
La relación de esta literatura y la escuela se ha dado desde siempre, tanto que no pocos especialistas se preguntan si debería llamarse realmente literatura a aquellos libros tan ostensiblemente didácticos o pedagógicos que lo que menos les interesa es crear una obra literaria, aquellos, en suma, donde la historia, el argumento, los personajes, todos los componentes de la obra literaria son una excusa para enseñar algo, a diferencia de obras como las de precursores Lewis Carroll (Alicia en el país de las maravillas, fundamentalmente), o Mark Twain (las historias de Tom Sawyer y su amigo Huck) a quienes en absoluto se les ocurrió pensar en las implicancias didácticas de sus obras. Pero no es intención de esta charla, como les decía, desarrollar en extenso las características intrínsecas de la literatura infantil y juvenil, sino ver la relación del crecimiento de la LIJ en Argentina con el aprovechamiento integral que las editoriales han hecho de la relación con la escuela. Y para ello lo mejor será desarrollar los conceptos subsidiarios de “Adopción” y “Prescripción”, conceptos tomados de la experiencia de venta de libros de textos, donde los promotores se proponen conseguir una determinada cantidad de adopciones, esto es, que los maestros, maestras, profesores, bibliotecarios, pidan determinado libro de texto a su curso y los alumnos deban comprar, en lo posible, un ejemplar cada uno del libro prescripto. Este concepto se aplicó a la venta y promoción de LIJ, alentándose el pedido (la prescripción) de una determinada novela, obra de teatro, colección de cuentos o poesías, para que lo lea todo el grado. Y aquí es cuando corresponde hablar de las estrategias que las distintas editoriales desarrollan para conseguir que las maestras y maestros prescriban sus títulos y los respectivos grados los adopten.

 

 
En principio querría diferenciar entre los libros de literatura desprovistos de una carga didáctica ostensible, de los que podrían considerarse a mitad de camino y de aquellos, por último, que llevan en sus páginas las actividades escolares, generalmente en anexos al final del texto literario, a continuación de él. Aunque vale decir, al menos según yo lo veo, que prácticamente todos ellos tienen esa carga, aunque se la disimule, porque a las editoriales no se les escapa que la forma de vender mucho es consiguiendo entrar a la escuela. Veamos por ejemplo algunas colecciones “libres de carga”: acá tengo ejemplares de la Colección “Barco de Vapor”, de la editorial SM, y también de Alfaguara-Santillana y de Sudamericana y de las más pequeñas y jóvenes Abran Cancha, Amauta y Crecer Creando. No hay en estas obras guías de estudio, ni preguntas, ni actividades sugeridas, pero fíjense en este catálogo de SM, donde se establecen los temas transversales que se pueden tratar, agrupados en el concepto “Educación en valores” (no olvidemos que “SM” significa “Santa María”, y que esta editorial tiene una fortísima inserción en las escuelas parroquiales): entonces, decía, tenemos aquí “Amistad y Amor”, “Aprendizaje”, “Salud y respeto por la vida”, etc. etc. No es difícil imaginar a la promotora de SM comentándole a la maestra de segundo o tercero interesada, por ejemplo, en Anselmo Tobillolargo (hermoso libro, por lo demás) de Cristina Macjus, libro de la serie azul, recomendado a partir de 7 años, que adoptando este libro podrá trabajar temas como “Autonomía”, “Espiritualidad”, “Superación de la incomunicación” y varios más. Y por supuesto, si la maestra adopta el libro (para lo cual lo pide –prescribe- a sus alumnos) recibe el libro gratis y quizás, con suerte y dependiendo de las posibilidades de la autora y del interés del promotor puesto en la escuela, la visita de la escritora para la feria escolar, por ejemplo. Aquí, para seguir con los ejemplos, les muestro Ruperto detective, de Roy Berocay, escritor uruguayo muy exitoso. Es de la serie morada, recomendada desde 8 años. El libro puede estar acompañado de la guía de estudios que Alfaguara entrega a las maestras sólo a su pedido, y que además, las maestras pueden bajar de la Web, inscribiéndose previamente con el nombre, escuela y grado. En ella figura la biografía, la síntesis del libro, los temas transversales y conexiones curriculares, los contenidos conceptuales, actitudinales y procedimentales, las propuestas de actividades y las actividades para un posible taller de escritura. Y en el catálogo de literatura juvenil, que aquí les muestro, también hay una grilla con temas transversales, conexión con otras disciplinas, temáticas. En este caso, con Cabo Fantasma, de mi propia autoría, puedo mostrar la guía mejor presentada, con su carpetita, y vemos que con la novela se propone trabajar Ciencias Sociales y el tema de la paz. Y tenemos el caso de la colección AlfaWalsh, dedicada a la obra completa de María Elena Walsh, que pese a que uno supone que se vende sola, y por impacto, porque todos hemos tenido en nuestra niñez la experiencia inolvidable de las canciones de María Elena Walsh, como “Manuelita…”, “Osías…” o la canciones de El reino del revés, también se le apunta a la escuela y nos encontramos con propuestas para que El reino del revés sea trabajado en el aula. Y fíjense, además, en ofertas integrales como los proyectos de lectura, en el que para cada grado se recomiendan cuatro libros que integran el proyecto, se especifican los contenidos relacionados con los ejes escolares, de cada uno de los títulos y luego hay propuestas de actividades para antes de la lectura, actividades de comprensión de la lectura y para después de la lectura, así como Taller de escritura. El cuadernillo, fíjense, termina con otras obras sugeridas, para que los maestros, por ejemplo, puedan conformar el proyecto cambiando un título por otro, o incluso todos ellos.
Sin cambiar de grupo editorial pero sí de sello, querría hablarles un instante de una colección intermedia, en la que, dicho sea de paso, tuve mi primera experiencia como editor, pues me tocó editar cuatro títulos: este mismo, Historias de caminos y caminantes, y otros tres, en los que hice el seguimiento editorial. Se trata de la colección “Leer es genial”, de Santillana, que está organizada, como se explica claramente en esta guía para docentes, según siete series temáticas, coincidentes con ejes curriculares: “Unos y otros”, “Iguales y diferentes”, “Decir y escuchar”, “Ingenio y enigmas”, “Cuidar y querer”, “Ayer y siempre”, “Paz y respeto”. Y en vez de colores, para las edades se diferenció en lectores, relectores, ultralectores.

 

 
Volviendo a los libros despojados de agregados educativos, pero en los que se tiene en cuenta lo escolar de todas maneras, les menciono y muestro algunos títulos de Sudamericana, editorial señera en el rubro, si se tiene en cuenta sobre todo el trabajo de Canela y Silvia Schujer para imponer entre otras la famosa colección “Pan Flauta”, y tres muestras de editoriales jovencitas que aprendieron de las experiencias anteriores. La editorial Abran Cancha, de la reconocidísima autora Adela Basch, quien fuera editora de El quirquincho. Aquí les muestro Había una vez un libro (dedicado a mis hijas y roto por ellas, como corresponde), y este pequeño catálogo donde se explica y promociona el taller que acompaña al libro. Tres títulos de Amauta, que empezó a vender su primer libro, con su “programa de lectura interactiva”, que proponía, básicamente, dos visitas del autor, en la apertura y en el cierre, con entrevista. Y por último, uno de los doce títulos de la colección “Mar de Papel” que me tocó dirigir para la editorial Crecer Creando, con su guía de actividades que claramente sigue el ejemplo de Alfaguara.
Para terminar, muestro ahora los libros que sí tienen en sus páginas las actividades escolares. Libros que son, al menos para mí no hay dudas, de literatura y no de texto. Y que proponen, más abiertamente, que la literatura sea enseñada en la escuela, cuestión con la que estoy de acuerdo plenamente y coincido con la ex editora de Estrada y de SM, mi amiga Susana Aime, que, según nos contó, al momento de fundar la colección “Azulejos”, de Estrada, se siguió el ejemplo de Cántaro, con sus famosos “Cuentos clasificados” y otras obras que son casi clásicos del nivel secundario, y de la colección Hora de lectura, también de la misma editorial. Como ven, en ambas colecciones, con distintos nombres, tales como “Manos a la obra”, “Cuarto de herramientas”, o directamente como “Actividades” se propone la utilización del libro para hacer trabajos escolares, además, por supuesto, de disfrutarlo en primer lugar como lo que es, un libro de literatura.
Para finalizar, cito a otra editora amiga, Judith Willheim, quien junto a su marido Walter Binder realiza ferias en las escuelas y fundó la editorial Calibroscopio. Ella dice, sin dudarlo, que la relación de la escuela y la venta de libros de LIJ más que importante, es, directamente, necesaria.